sábado, 15 de diciembre de 2018

LOS GRUPOS ROTATORIOS

PLAN DE APOYO UTILIZANDO GRUPOS ROTATORIOS Hoy os explico una nueva actividad de aprendizaje cooperativo. 

Se trata de una actividad grupal en la que los alumnos durante una sesión lectiva realizan una serie de actividades en períodos muy cortos de tiempo a través de un sistema de rotación. 

La actividad de aprendizaje cooperativo que te voy a enseñar la he realizado a partir de un libro de lectura, pero lo importante es que veas que su aplicación puede llevarse fácilmente a cabo en cualquier materia de cualquier Unidad Didáctica.
en este caso emplearemos el libro de la Selva


Finalidad de la actividad.
La actividad rotativa sobre El Libro de la Selva tiene la finalidad de enseñar cómo deben realizarse cada una de las actividades presentes en el cuaderno elaborado expresamente para trabajar la lectura. 
Dichas actividades tienen como finalidad trabajar determinadas competencias mediante grupos de trabajo cooperativo y de una manera muy dinámica.
 Con esta actividad los alumnos en una sola sesión lectiva empiezan todas las actividades diseñadas y pueden preguntar al docente todas aquellas dudas que surjan al inicio de la realización de la actividad.
Edad: 9-12 años.
Material:
  • 5 Carteles con la descripción de la actividad y que se colocarán en el centro de cada una de las 5 mesas.
  • Cuaderno de actividades sobre El libro de la selva. 
  • Estuche del alumno.
  • 5 Portátiles (mesa 1).
  • 5 Libros de lectura del libro de la Selva (mesa 2).
  • 5 Portátiles (mesa 3).
Duración: 50 min.
Se forman grupos de aprendizaje cooperativo. 
Se coloca en el centro de cada mesa el cartel con el nombre de la actividad.
Los alumnos se sientan en el grupo que les ha sido asignado. Transcurridos los 7 minutos de cada actividad, el grupo 1 oral a la mesa 2, el grupo 2 a la mesa 3, y así sucesivamente.
Al final de la sesión lectiva, todos los grupos deberán haber pasado por las 5 mesas, es decir, por las 5 actividades.
Se proyecta el cuaderno de trabajo en la pizarra digital y se enseña cada una de las cinco actividades que deberán empezar en el transurso de la sesión lectiva.
Actividad 1 (mesa 1). Título:  El diccionario
  • Los alumnos deben buscar en el Diccionario d palabras que aparecen en El libro de la Selva y que son de difícil comprensión.
  • Finalidad: El alumno aprende a manejar el diccionario a través de la web de la Academia de la Lengua Española.
Actividad 2 (mesa 2). Título: ¿Te has enterado?
  • Los alumnos releen los capítulos más significativos y van completando las preguntas de comprensión lectora elaboradas en el cuaderno.
  • Finalidad: Trabajar la comprensión escrita en grupo. Los alumnos pueden decidir leer en silencio, que sólo lea uno, leer por páginas… Luego van completando entre todos las preguntas formuladas en el cuaderno de trabajo.
Actividad 3 (mesa 3). Título: Prepara tus escudos.
  • Los alumnos buscan en la web dibujos sobre el libro También deben inventarse cómo les gustaría que les llamaran si fueran un personaje del cuento.
  • Finalidad: Aprender estrategias para buscar información dirigida en internet a través del buscador google y desarrollar su inventiva a la hora de poner nombres.
  • Los alumnos deben dibujar en cada uno de los dos dibujos un objeto que el protagonista del cuento sería capaz de ver en el mundo moderno. En el segundo dibujo deberían relacionarlo con un objeto que sí existiera en el lu8gar donde vivía: la selva. Por ejemplo: flexo de una lámpara y una antorcha; 
  • Finalidad: Trabajar la expresión artística y desarrollar la imaginación a partir de objetos comparados (uso de la comparación, imagen..).
Actividad 5 (mesa 5). Título: En esto don Quijoe y Sancho Panza…

  • Una vez hechos los dibujos de lo que se imagina y lo que es en realidad, los alumnos deben inventarse un breve capítulo en el que aparezcan los protagonistas y guarde relación con lo dibujado en la actividad 4. 
  • El texto debe dividirse en tres partes: introducción, diálogo entre protagonistas y desenlace del capítulo.
  • Finalidad: Trabajar la expresión escrita, concretamente la narración y el diálogo.

¿Qué se consigue con la actividad de aprendizaje cooperativo sobre grupos rotativos?

Esta actividad sobre grupos rotativos es una excelente forma de enseñar cómo se realiza una actividad. 
Como docente, sueles enseñar cómo se hace una actividad, pero no tienes ocasión de ver cómo inician los alumnos dichas actividades. 
Con la actividad de aprendizaje cooperativo sobre grupos rotativos, los alumnos pueden iniciar las actividades, ver qué dificultades van encontrando en cada una de ellas y de qué manera puedes orientarlos para que, posteriormente, puedan elaborarlas individualmente. De esta manera se consigue una mayor efectividad en la realización, así como en la entrega.
Autor: Marcos.

LOS DESCANSOS ACTIVOS

Incluir entre cinco y diez minutos de actividad física después o entre las clases de las asignaturas sedentarias proporciona beneficios físicos y mentales para el alumnado.


Durante la jornada escolar no son muchos los momentos en los que los estudiantes pueden levantarse de sus pupitres, moverse y hacer ejercicio. De hecho, podrían resumirse en dos: las clases de Educación Física y el recreo. ¿Es suficiente?

Descansos activos entre clases

Para evitar el sedentarismo y fomentar el movimiento de los alumnos, los expertos proponen realizar descansos activos: un periodo de actividad de 3, 5 o 10 minutos que se realiza tras las sesiones de las materias donde lo habitual es estar sentado.
Gracias a ellos, es posible “activar cognitivamente al alumnado, con especial énfasis en la mejora de las funciones ejecutivas”, afirma Juanjo Pérez Soto, autor del blog EFCompetencial, que recomienda realizarlos tras una sesión de unos 45 minutos. En caso de no ser posible, propone hacerlos  en un periodo que interrumpa el periodo más largo hasta el recreo o hasta el final de las clases.
Según el ejercicio que se realice, se consiguen una serie de beneficios. Así, la actividad física aeróbica está relacionada con la activación del córtex prefrontal e hipocampo cerebral, lo que conlleva una mejora del rendimiento académico, la atención y la motivación. Si, además, se incluye una actividad cardiovascular, se contribuye a la reducción del sedentarismo, convirtiéndose en un arma eficaz contra la obesidad.

¿Cómo aplicar los descansos activos al aula?

NIño escribiendo
Introducir los descansos activos en el día a día del aula no resulta complicado. Para comenzar, por ejemplo, se puede acudir a vídeos de YouTube en los que se proponen ejercicios y coreografías divertidas y sencillas de realizar. Otra alternativa es el Programa Dame10, impulsado por el Ministerio de…. MECD, que ofrece una serie de actividades motrices relacionadas con contenidos de distintas áreas.
Por su parte, el grupo SAFE (Salud, Actividad Física) de la Universidad de Murcia, está desarrollando un programa de descansos activos donde los ejercicios están dirigidos por docentes que imparten clases de Matemáticas, Lengua y Ciencias. Dentro del programa, el movimiento y el ejercicio físico que se realiza se aprovecha para repasar los conocimientos ya adquiridos. Entre ellos destaca el dibujo de números o letras con los brazos, levantarse o sentarse en la silla por cada sílaba o bailar al ritmo de una canción educativa.

También durante las clases

Además de poner en marcha los descansos activos tras las clases, diversos estudios han demostrado los beneficios del movimiento en materias que, a simple vista, pueden ser consideradas como sedentarias. Ejemplo de ello es el estudio realizado por la Universidad deNewCastle), que confirma los beneficios que ofrece la conexión entre cuerpo y mente a través de la unión de las Matemáticas y la Educación Física.
niños corriendo campo
Dicho estudio se llevó a cabo en un colegio de Primaria con muy pocos alumnos siguiendo el entrenamiento HIIT (entrenamientos por intervalos de alta intensidad). Su funcionamiento se desarrolló con una serie de actividades. De entre todas, los expertos destacaron una como la que más impacto causó en el alumnado: el juego ‘Rob de Nest’: durante 30 segundo o un minuto, los estudiantes tenían que correr y recolectar judías en una bolsa numerada. Durante los 30 segundos de descanso, las cuentan y las clasifican por números pares, de mayor a menor, etc.
Después del programa, los investigadores observaron mayor motivación e involucración por parte de los estudiantes a la hora de estudiar Matemáticas. Esto fue debido a que “la práctica de ejercicio físico ‘despierta’ al cerebro activando diferentes áreas relacionadas con el sistema motriz, la capacidad de atención y la inhibición de la impulsividad. Además, al practicar ejercicio oxigenamos este órgano, algo que le hace tomar disposición para la adquisición de cualquier otro aprendizaje”, explica Chema Lázaro, profesor del Máster de Neurodidáctica en la Universidad Rey Juan Carlos.

jueves, 6 de diciembre de 2018

PRINCIPIOS DE LA ESCUELA INCLUSIVA

Como Modelo para la Educación Para Todos
La educación inclusiva como un modelo para la Educación para Todos 

Para la UNESCO la educación inclusiva es la mejor solución para un sistema escolar que debe responder a las necesidades de todos sus alumnos. 

En 1990 la Declaración Mundial de la Educación para todos de la UNESCO, con el fin de buscar la universalización de la educación reconoció la necesidad de suprimir la disparidad educativa particularmente en grupos vulnerables a la discriminación y la exclusión (incluyó niñas, los pobres, niños/as trabajadores y de la calle, población rural, minorías étnicas, población con discapacidad y otros grupos). 

A partir de esta declaración se ha manejado el concepto de Educación para Todos (EFA Education for All) tanto desde la UNESCO y otras agencias de cooperación internacional como el ideal de un mundo en el que todos los niño/as tienen acceso y se les garantiza que reciben una educación de calidad. 

La educación en este contexto es un concepto amplio que busca posibilitar que todos los alumnos adquieran conocimientos y desarrollen habilidades, actitudes y hábitos que contribuyan a su bienestar mental y social. La educación se define como el crecimiento de un individuo al pasar de un estado de dependencia relativa a uno de relativa independencia mental, física, emocional y social. 

La Educación Para Todos se articuló a partir de un principio de acceso con equidad a la educación mas no habló de igualdad en educación ni mucho menos de Educación Inclusiva dejando un debate abierto sobre los estándares, el significado y las implicaciones de equidad. Esto fue lamentable especialmente cuando años de debate y de la práctica habían mostrado que equidad en la educación no ha significado igualdad en la aplicación de los derechos humanos en el caso de las personas con discapacidad y otros grupos vulnerables. 

La no mención específica a los niño/as con discapacidad y de otros grupos vulnerables, en EFA, hizo que posterior al Foro de Dakar se identificaran varias áreas (nueve en total) que ameritaban un esfuerzo especial y concertado, de allí que se llamaron ¨ iniciativas bandera (flagship) ¨. Esta metáfora fue utilizada como una señal de donde se requiere dirigir acciones. Se forma así un grupo de trabajo entre la UNESCO y un grupo Internacional en Discapacidad y Desarrollo (WGDD) para generar el programa de seguimiento ¨ Flagship ¨ en educación y discapacidad a finales del 2001. (xvii) 

La meta de este grupo era: ¨ Colocar los temas de discapacidad en forma amplia en las agendas de desarrollo de los países y avanzar en la Educación Inclusiva como la estrategia/avance primario para lograr una educación para todos ¨ 

Posteriormente las Metas de Desarrollo del Milenio propuestas por las Naciones Unidas y ratificadas por organismos internacionales y unos 155 países hacen que la universalización de la educación se convierta en uno de los objetivos deseados por la mayoría de los países del mundo. 

Se identifica que de los 140 millones de niño/as en el mundo que se encuentran fuera del sistema educativo la tercera parte de ellos presenta una discapacidad. Esto ejerce una presión importante en la UNESCO para que realice un seguimiento de la incorporación de esta población en la educación. Es necesario recordar que no es solo acceso en cuanto a cobertura y accesibilidad, exige incorporar el concepto e indicadores alrededor de calidad educativa. 

En los países de Latino América y el Caribe (LAC) educar a niños/as y jóvenes con discapacidad es un reto que se visualiza cada vez más en muchos de las ciudades y los pueblos de la región. Solamente una pequeña proporción de los niños/as con necesidades educativas especiales tienen facilidad de acceso a la educación, y aquellos que la tienen típicamente deben matricularse en una escuela segregada. Hoy por hoy muy pocos de estos niños/as tiene la oportunidad de asistir a una escuela corriente en la comunidad, junto con sus pares sin discapacidad. En las áreas rurales la situación es aún más dramática.

En términos prácticos, el establecimiento de más escuelas segregadas no es factible para muchos de los países en la región. De todas formas, no es lo deseable, desde el punto de vista educativo. Es mejor y más eficaz invertir dinero para fortalecer la capacidad de las escuelas comunitarias corrientes para educar niños/as con necesidades diversas. Hay cada vez más evidencia que los niños/as con discapacidad aprenden más cuando se les permite asistir a una escuela pública en su vecindario. A menudo, es también la única oportunidad realista que tendrán para recibir una educación. 

Las prácticas educativas inclusivas están recibiendo cada vez más apoyo a nivel internacional. Adicional a la iniciativa “Educación para Todos”, la UNESCO y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) han determinado que la inclusión es el enfoque preferido para proveer de formación a estudiantes con necesidades especiales. Es ampliamente aceptado que las condiciones que se requieren para facilitar una inclusión exitosa son las mismas que contribuyen a la mejora general en la calidad de una escuela y a altos niveles de rendimiento para todos los niños/as. 

Como resultado, en los últimos años la educación inclusiva ha recibido más atención en la región. Existe un movimiento hacia una formación más inclusiva en casi todos los países. Ya hay ejemplos de buenas prácticas, pero es necesario fortalecer los modelos y hacerlos más sistémicos, estructurados/reglamentados y sistemáticos. Es un momento propicio para que las partes interesadas claves inviertan en programas e iniciativas que ayuden a hacer que la formación en las escuelas comunitarias sea una opción para todos los niños/as. 

Asimismo, hay ejemplos que ilustran las dificultades que pueden enfrentar los/las estudiantes con discapacidad en la mayoría de los países cuando sus familias buscan incluirlos en el sistema educativo normal. Pero también hay otros casos conocidos que dan evidencia de que existen oportunidades siempre que los grupos, apoyados por las familias y los ministerios de educación trabajen de la mano para nutrir a nuevos enfoques y nuevos modelos. 

Es así como la investigación, documentación extensa y las experiencias mundiales identifican que la educación para todos sólo es posible promoviendo la educación inclusiva. 

La Educación Inclusiva requiere de cambios en la aproximación y las prácticas, pero además en repensar actitudes fundamentales acerca de la educación. La educación inclusiva es vista como un modelo que propone cambios estructurales en la educación y debe verse como una aproximación al desarrollo de todo el sistema escolar. 

El desarrollo de un modelo de institución educativa inclusivo y con base comunitaria se ajusta inmensamente a las propuestas de la iniciativa de Educación Para Todos (EFA 2000). 
Dentro de este modelo, los estudiantes con necesidades educativas especiales, incluyendo aquellos con discapacidad, reciben su educación al lado de sus pares sin discapacidad, en las escuelas de sus comunidades. 

La Educación Inclusiva parte de reconocer que se debe promover la educación especial y las políticas y legislación para ello deben estar ancladas en el ideal de la educación para todos y equidad, como elemento de justicia social, en las oportunidades para todos los niños/as, especialmente para aquellos que han sido consistentemente excluidos, en este caso las personas con discapacidad. 
La manera de implementar la educación especial es a partir de una educación inclusiva que exige reformas en el sistema educativo. 

Carro (1996) (xviii) sugiere que la educación inclusiva tiene beneficios tanto para los estudiantes con necesidades educativas especiales como para sus pares sin discapacidad. Por ejemplo la familiaridad y la tolerancia reducen el temor y las posibilidades de rechazo. Se forman relaciones únicas que de otra manera nunca se darían. En general cumple con la generación de equidad de oportunidades para todos los miembros de una sociedad. La educación inclusiva le permite a un niño/a permanecer con su familia y asistir a la institución educativa cerca de su casa como lo hacen los demás compañeros, lo cual es vital para su desarrollo. 

Los modelos de educación inclusiva tienen mayor sostenibilidad política y económica que la dualidad de un sistema regular y uno paralelo de educación especial. 

Significado para la educación de estudiantes con discapacidad y/o Necesidades Educativas Especiales NEE 

Una visión inicial de la Educación Inclusiva es un sistema de educación en el que los estudiantes con discapacidad son educados en los colegios de su localidad, en clases apropiadas para su edad con compañeros sin discapacidad. Allí se les proveen los soportes y las instrucciones basadas en sus fortalezas y necesidades.(xix) 

El cambio en los servicios de educación especial puede sintetizarse en que en el enfoque tradicional se basa en un proceso de evaluación de la discapacidad del alumno, diagnóstico de los aspectos específicos de la discapacidad, seguida por prescripciones, programaciones y ubicación por lo general siempre conduciendo a arreglos especiales. 

En la visión inclusiva el aula regular se asume como el lugar apropiado para llevar a cabo el proceso educativo. Los docentes del aula son los responsables directos de todos sus alumnos y por ello cuentan con los apoyos y soportes que requieren para responder a las necesidades de sus alumnos. Es la clase la que requiere apoyo para responder a Todos los alumnos. 
Desde un enfoque inclusivo se proponen los siguientes cambios: 

Enfoque tradicional
Enfoque inclusivo
Se hacen diagnósticos de los estudiantes para su categorización y remediar el déficit
Se identifican las características de los estudiantes para definir los apoyos que requieren. Planeación Centrada en la persona.
Se enfoca en el estudiante
Se enfoca en la clase
Valoración por expertos
Solución de Problemas por Equipos Colaborativos
Programa especial para el estudiante definido
Estrategias para el profesor
Ubicación en un programa especial
Un aula que responde y es efectiva para todos sus estudiantes


El principio de Educación Inclusiva se establece desde la Conferencia Mundial en la educación especial: acceso y calidad (Salamanca, España, 1994) y se retoma en el Foro Mundial en Educación (Dakar, Senegal, 2000) y en las Normas en la Igualdad de Oportunidades de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas que proclama participación e igualdad para todos. 
Aun cuando publicaciones, experiencias, políticas… soportan esta idea, es indudable que existe un debate histórico sobre si esta es la respuesta para la educación de calidad para alumnos con discapacidad. 

Desde la declaración de Salamanca la UNESCO ha generado una pauta alrededor de la educación inclusiva y su significado: 
¨ Aquellos alumnos con necesidades educativas especiales deben tener acceso a los colegios de educación regular, donde deben ser acomodados con estrategias pedagógicas centradas en el alumno para responder a sus necesidades ¨ UNESCO 1994. 

Para el caso de aquellos alumnos con discapacidad la UNESCO propuso en algunos países realizar un seguimiento enfocado a este grupo particular, utilizando como herramienta la bandera de ¨ El derecho de las personas con discapacidad a la educación ¨ desde la Educación Para todos (EFA Flagship). 

La OECD (xxi) también ha identificado las prácticas de educación inclusiva como elementos claves en las reformas educativas. 
¨ Los derechos de los estudiantes con discapacidad de ser educados en sus colegios locales son cada vez mas aceptados en la mayoría de los países, y muchas reformas se están implementando para lograr esta meta. Además no existe ninguna razón para segregar a los estudiantes con discapacidad en los sistemas públicos de educación. Es mas los sistemas educativos requieren ser revisados con el fin de que respondan a las necesidades de Todos los estudiantes ¨ (OECD 1999) 

Se acepta que las condiciones que se requieren para la Educación Inclusiva exitosa son las mismas que contribuyen a un mejoramiento general de la escuela y a mejores niveles de logro para todos los alumnos. 

La Educación Inclusiva es un modelo que permite ofrecer educación especial dentro de las instituciones educativas regulares. Se sabe que para acomodar alumnos con diversas necesidades las instituciones educativas deben contar con la organización sistémica y con la financiación necesaria para proveer accesibilidad sea esta física, actitudinal, al currículo, a la cultura y a la comunidad proveyendo los soportes que este tipo de educación propone. 

Por su parte el Banco Mundial (xxii) con el fin de respaldar los gobiernos en sus esfuerzos de incluir niños, niñas y jóvenes con discapacidades en el sistema educativo, está cumpliendo una seria de informes técnicos sobre la educación inclusiva. (xxiii) En sus documentos se refiere a ella como educación integradora

Los estudios del Banco identifican dentro de las enseñanzas recogidas

    1. La formación de maestros cumple una función esencial para una efectiva educación integradora
    2. Es importante la intervención temprana en pequeños grupos de estudiantes con capacidades múltiples, cuando los niños se encuentran todavía en la etapa formativa de su desarrollo
    3. Las estrategias deben promover el acceso y la participación, que incluyan tanto el diseño universal para el acceso físico a las escuelas como el acceso académico a los planes de estudio y la instrucción mediante un apoyo apropiado
    4. La educación integradora debería considerarse parte integral de la reforma escolar
    5. El financiamiento descentralizado puede apoyar la adopción de prácticas innovadoras dentro de un sistema unificado de prestación de servicios de educación
    6. Las leyes y políticas que apoyen los derechos universales de acceso y participación deben aplicarse por igual a todos los estudiantes, incluso a los niños/niñas con discapacidades. La experiencia de los países aporta cada vez más pruebas de que la educación integradora debe ser el principio rector para alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio mediante la Educación para Todos, pero para todos juntos.

Como retos hace un llamado a la acción en: 

    1. Recopilación de datos y definición de la población Existe una necesidad fundamental de definir claramente la población de niños/as con discapacidades, ubicarlos y reunir datos sobre ellos, con el objeto de incluirlos en el sistema escolar. Además, las investigaciones indican que muchos niños/as de la calle y que abandonan los estudios quizá sufran discapacidades que no han sido registradas ni diagnosticadas.
    2. Planificación Los planificadores deben reconocer que los temas relativos a la discapacidad son parte integral del desarrollo, como la formación de maestros para que puedan educar a niños con discapacidades, el mejoramiento del acceso a las escuelas, la inclusión de técnicas de enseñanza, el acceso físico y el acceso para estudiantes no videntes y estudiantes sordos. En la planificación general de la Educación para Todos se debe incluir explícitamente a la comunidad de personas con discapacidades. Los planificadores también deben explorar soluciones tecnológicas y de otro tipo para educar a los niños/as con discapacidades que permitan ahorrar costos y que también aseguren la equidad.
    3. El enfoque de los derechos humanos Existe una necesidad fundamental de ayudar a los gobiernos a elaborar, aplicar y hacer cumplir políticas nacionales sobre discapacidades y educación integradora. Si bien las materias relativas a las discapacidades deberían fundamentarse en los derechos humanos, son compatibles con lo que se sabe sobre el desarrollo económico y la erradicación de la pobreza.
    4. Sensibilización y compromiso Es necesario aumentar la toma de conciencia sobre el tema de las discapacidades. Las personas necesitan comprender el potencial de cambio desde el punto de vista de los derechos humanos, y también desde el punto de vista económico. Hay que trabajar más para crear capacidad y educar a las organizaciones de personas con discapacidades y a los grupos de padres, ya que con ello aumentará la toma de conciencia por parte de la población en general y mejorará la educación a nivel local. Se deben encontrar soluciones prácticas que sirvan de ejemplo, y también nuevas formas de comunicación entre los que ya están trabajando para educar a niños/as con discapacidades en los países en desarrollo.

La educación inclusiva representa así un modelo social para aproximarse a la educación de las personas con discapacidad, a diferencia del modelo médico tradicional. 

La educación en este contexto es un concepto amplio que busca posibilitar que el estudiante con NEE adquiera conocimiento y desarrolle habilidades, actitudes y hábitos que contribuyan a su bienestar mental y social. 

La Educación Inclusiva se toma como un modelo para estudiantes con discapacidad que propone cambios estructurales en la educación. 
Brindarles la educación bajo modelos de inclusión se establece como una mejor práctica educativa deseable para la población con NEE por su condición de discapacidad. Se propone un proceso continuo que identifique "los cambios graduales y dinámicos que deben darse en todos los sistemas y estructuras para poder llegar al ideal de una comunidad para todos". (xxiv) 

Aun cuando es mucho lo que se escribe y se conoce sobre Educación Inclusiva y sus prácticas, continúan existiendo debates importantes alrededor de su conveniencia para diversos grupos especialmente estudiantes con discapacidades severas y aquellos estudiantes sordos y sordo/ciegos. (xxv) 
De la consulta de expertos en Colombia que trabajan con la población sorda (INSOR y Fenascol), para la construcción de la herramienta Indicadores de Educación Inclusiva, se brindó la siguiente información (compartida por otros grupos en el mundo que trabajan con estudiantes sordos): 

"Respetar la diferencia lingüística implica dar el lugar que le corresponde a la lengua según las necesidades educativas de los estudiantes. 
Para el estudiante sordo el desarrollo de la competencia comunicativa requiere de: 

  • Un entorno lingüístico, entendido como el espacio donde se comparte, se adquiere y se fortalece una lengua en forma natural.
    En el caso de las personas sordas, algunas aprenden el castellano oral como primera lengua, pero no todas lo logran. Quienes no la adquieren, necesitan aprender y desarrollar la lengua de señas colombiana (LSC), organizando los entornos lingüísticos apropiados para convertirse en usuarios de ella y se implementa una enseñanza bilingüe desde la básica primaria.
    Una propuesta educativa bilingüe se define como un tipo de programa educativo en el que se usan dos lenguas. Ambas lenguas se utilizan en contextos diferenciales para que el estudiante logre manipularlas de forma separada.
  • Estudiantes sordos usuarios de la LSC comparten su proceso educativo con oyentes (básica secundaria, media y superior) acompañados por intérpretes.

    Los grupos consultados opinan que en la actualidad considerando las particularidades comunicativas de este grupo de estudiantes es importante que se continúe ofreciéndoles su educación con la mediación de los servicios de Interpretación en Lengua de Señas Colombiana y con Modelos lingüísticos apropiados, respetando esquemas alternos que han demostrado su validez, como es el caso de las aulas para alumnos sordos usuarios de la lengua de señas como primera lengua, durante la básica primaria.
    Es por ello que consideran que la educación básica primaria debe ser cursada en Instituciones para sordos o en Aulas que funcionan dentro de las Instituciones Educativas Inclusivas, para de esta forma facilitar los procesos de identificación y adquisición de la primera lengua como también el paso al aprendizaje de la segunda lengua (el castellano). Este esquema es una alternativa que ha favorecido su inclusión a la básica secundaria y su desarrollo académico y personal.¨ (Foro de discusión de la Herramienta Indicadores de Educación Inclusiva en Colombia)

  • Estas discusiones muestran la necesidad de interrelacionar cuatro elementos fundamentales que permitan un impacto significativo y sostenible en la vida de la persona con discapacidad y su familia: 

      1. La conceptualización alrededor de discapacidad y conceptos relacionados.
      2. Las políticas en los niveles nacional, departamental/ distrital, municipal/ local a través de los diversos sectores: salud, educación, bienestar social, bienestar familiar y laboral.
      3. Buscar la inclusión a través de los sistemas e instituciones prestadores de servicios para la persona con discapacidad, para la familia y para la comunidad, brindados a través del sector público y privado.
      4. La búsqueda de la calidad de vida de la persona con discapacidad y sus familias como variables de desenlace principal.

    INCLUSION EDUCATIVA

    Cómo la definen algunos grupos? 

    La revisión de la literatura muestra como el término de ¨ Educación Inclusiva ¨ no significa lo mismo para todos los que lo utilizan y dependiendo del significado que los diversos grupos le otorgan se diferencian las políticas, la cultura y las prácticas educativas que generan. 

    Así se define desde diversos documentos: 

    CSIE(vii) define la educación inclusiva como ¨ todos los niños y jóvenes, con y sin discapacidad o dificultades, aprendiendo juntos en las diversas instituciones educativas regulares (preescolar, colegio, post secundaria y universidades) con un área de soportes apropiada. Inclusión significa posibilitar a todos los estudiantes a participar de lleno en la vida y el trabajo dentro de las comunidades, sin importar sus necesidades. Es el proceso de mayor participación de los alumnos en el colegio y la reducción de la exclusión de las culturas, el currículo y la comunidad de los colegios locales.¨ 

    EL EMBUDO EDUCATIVO

                             ¿QUE ES EL EMBUDO EDUCATIVO?
    Cuando eres padre y tus hijos van bien en el colegio, es casi inevitable pensar que los que no van tan bien tienen un problema. Pero se tiende a creer que el problema es únicamente de esos niños y sus familias, pocas veces se considera un problema social, o un problema que afecte a todos como comunidad educativa que somos. E incluso en ocasiones se puede llegar a valorar positivamente que se aparte a esos niños del camino de los mejores, para que no les supongan un freno a sus competitivos resultados académicos.


    Personalmente, cuando hablo del sistema educativo, me gusta usar una imagen para representarlo: la fotografía de un embudo. El sistema exige a los alumnos pasar por el embudo. Ciertamente, algunos embudos tienen mucha capacidad, pero el orificio de salida es más bien pequeño. El sistema alberga a muchos estudiantes, la diversidad está garantizada de por sí, pero solo unos cuantos pasan por el embudo. Un gran porcentaje se queda arremolinado en la parte superior porque no pasan por el agujero.
    Como padres de “buenos estudiantes”, el que otros no salgan adelante, nos podría importar bien poco. A algunos padres les puede costar creer que entre esos niños que se arremolinan en el embudo hay chicos y chicas con un potencial muy valioso, que no son estúpidos, ni están predestinados al fracaso. Esos niños se merecen las mismas oportunidades que los demás, pero para que de verdad las tengan, hay que atenderlos correctamente. Habría que aceptarlos como son y creer en ellos, en su inclusión en la sociedad.

    En palabras más técnicas, a esos estudiantes que no pasan por el embudo, se les conoce con unas siglas: Alumnos Con Necesidades Educativas Especiales (ACNEE) y Alumnos con Necesidad Específica de Apoyo Educativo (ACNEAE). Me atrevería a decir que la mayoría de los padres no han escuchado jamás estas siglas, a menos claro, que afecte a sus hijos.
    Dentro de estas definiciones estarían aquellos casos de niños que tienen alguna dificultad específica del aprendizaje, padecen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), que se han incorporado tarde al sistema educativo, o incluso niños con Altas Capacidades Intelectuales (sobredotación, superdotación o como lo queramos llamar). También los que necesiten apoyo y atención específica por sufrir trastornos graves de conducta o discapacidad. Incluye pues a los afectados por dislexia, discalculia, autismo, Asperger discapacidad visual, intelectual, auditiva, física, etc.
    Cuando mis hijos empezaron a ir al colegio, me sorprendió cuando me dijeron que había niños que salían del aula para ir a la clase de PT, otra sigla que no sabía qué significaba. Ahora sé que significa Psicopedagogía Terapéutica, y a veces también va acompañada de las siglas AL, Audición y Lenguaje. Entonces no sabía qué significaba todo eso, qué implicaciones podría tener, ni por qué se hacía. Con tal desconocimiento, difícilmente pueden las familias de los “buenos estudiantes” que pasan por el embudo, sentir algún tipo de empatía por los niños ACNEE o ACNEAE. Más bien, solo pueden seguir pensando que tendrán algún problema que deberán resolver ellos mismos. Y si encima el niño presenta algún comportamiento disruptivo, entonces ya el rechazo hacia él o ella estará prácticamente garantizado.

    La solución a todo ese gran conjunto de casos especiales es la Educación Inclusiva. La UNESCO define la Educación Inclusiva como “un proceso orientado a responder la diversidad de los estudiantes”. Y está relacionado con “la presencia, la participación y los logros de todos los alumnos”. Supone ofrecer una educación común para todo el alumnado que reconozca, valore y se ajuste a las características de cada uno de ellos, tratando de evitar así una escuela segregadora. Así dicho, suena a utopía. Los alumnos con necesidad de apoyo en una escuela inclusiva no salen del aula para ser atendidos, o lo hacen en las mínimas ocasiones posibles, ya que las metodologías usadas son tales que favorecen el aprendizaje de todos los estudiantes, tengan o no necesidades educativas.
    Muchas familias que tienen hijos con necesidades educativas especiales se informan, se documentan, se preocupan, se implican y participan más activamente de la educación de sus hijos, y son por tanto más sensibles a la necesidad de mejorar el sistema y de innovar. Una de las grandes innovaciones en el ámbito educativo es precisamente la inclusión educativa. Sin embargo, aún mucha gente asocia innovación educativa exclusivamente al uso de las TIC en las aulas, cuando eso es solo uno de los muchos ámbitos de actuación de la innovación.
    Las pizarras digitales, las tabletas, los móviles o los ordenadores creo que forman parte de la transformación digital de las escuelas, también necesaria, pero no son ni mucho menos la única innovación que necesita la educación. Pero, así como vender la idea de que usar un ordenador va a beneficiar a un “buen estudiante” es sencilla, vender la idea de que un aula inclusiva va a beneficiarle es complicado. ¿En qué puede beneficiar a un estudiante sin necesidades educativas que sus compañeros con TDAH, dislexia, discapacidad auditiva, autismo o altas capacidades intelectuales, por citar algunos, sean atendidos en el aula en vez de ser segregados a un aula aparte? ¿En qué beneficia la diversidad en el aula a un estudiante modélico?
    Desde hace años, en verano, llevo a mis hijos a clases de natación. Casi todos los veranos que han estado en esas clases, han coincidido con algún compañero con síndrome de Down. Creo que ha sido la única oportunidad en sus vidas que han tenido de compartir un tiempo con niños con esta característica. Estoy segura de que ese ratito junto a ellos les ayuda a aceptarlos y conocerlos un poco mejor. Para mí el beneficio está claro, puesto que la diversidad enriquece a las personas, nos hace más tolerantes, más comprensivos, más abiertos. Convivir de manera activa con niños con características diferentes es una experiencia que no se aprende en un libro de texto o una pizarra digital.
    Ser conscientes de las dificultades de los demás, y tratar de que las diferencias de otros se comprendan y acepten, hace a los niños más tolerantes, más abiertos, colaborativos y empáticos. Creo que es una educación mucho más humana, tal vez a los niños se les olvide la historia o las naturales, pero los aprendizajes derivados de una convivencia normal con otros niños con necesidades diferentes, seguro que son aprendizajes que perduran a lo largo de sus vidas.

    El caso de Adrián
    Sirva el caso de Adrián, el pequeño de 11 años de La Rioja al que la Consejería de Educación quería enviar a un centro de educación especial, como paradigma de lo que sucede con los menores con necesidades educativas especialesque acuden a la justicia para reivindicar un modelo inclusivo. Resumiendo mucho, Adrián empezó en un colegio ordinario, luego Educación lo pasó a una modalidad combinada irregular (que la ley no contempla) en la que alternaba este centro con uno especial. Finalmente, acabó con un diagnóstico en el que se recomendaba que pasase todo su tiempo en este último colegio, porque en uno ordinario no podría ser correctamente atendido según sus necesidades.
    Sus padres, que en un principio desconocían sus derechos, recogidos en la Convención de la ONU sobre personas con discapacidad y a la que España está adherida, veían que a Adrián le iba mejor cuando se mezclaba con sus compañeros del centro ordinario. Pero chocaron con la pared burocrática de la Administración y acabaron en los tribunales, donde un juez les dio la razón: Adrián tiene derecho a acudir a un colegio no segregado. Además, la Administración no había acreditado que el pequeño solo pudiera recibir ese apoyo que requiere en un centro especial.
    El caso de Adrián es el de tantos, recuerda Rodríguez. Él ha trabajado en más de una veintena de casos, casi siempre con el mismo perfil: la Consejería de Educación de turno ignora la ley, las familias pelean y acaban ganando. Ya hay al menos cinco casos, dos en Cataluña, otro en Castilla La Mancha y dos en La Rioja.
    El primer problema es que el Estado no ha hecho sus deberes. “Tenía que haber acomodado la legislación nacional y autonómicas a la convención de la ONU y no lo ha hecho en diez años, más allá de pinceladas”, lamenta Fernández. “A nivel normativo, la mayoría de las leyes, estatales y autonómicas, sí hablan de la educación inclusiva, equidad, apoyo a la diversidad”, tercia Rodríguez. “Hay un reconocimiento formal a la necesidad de los ‘ajustes razonables’ que necesitan los niños en los centros ordinarios. Pero la realidad práctica no es esta. Nos encontramos una falta de atención, de sensibilidad, tanto para enviar a centros especiales como a centros ordinarios, con tratamientos discriminatorios”.
    De los centros especiales a las aulas especiales
    La ley establece que la inclusión debe ser la norma habitual, pero la realidad es la contraria. “Hace diez años existía un compromiso para que los centros de educación especial desaparecieran o, al menos, se transformaran”, explica Fernández. Pero no solo no ha ocurrido, sino que “se ha creado un nuevo modelo segregador: las aulas específicas dentro de los centros ordinarios”, continúa. Esto es, los alumnos están matriculados en colegios inclusivos, pero acuden a aulas específicas con otros niños con diversidad funcional, con lo que acaban igualmente segregados.
    Las administraciones, cuentan Fernández y Rodríguez, creen que esto es inclusión también. “Desde nuestro punto de vista y el de la Convención, esto no es así. A la inclusión no se llega desde la segregación. Son caminos paralelos que no pueden confluir en ningún punto. Esto es una forma de perpetuar la segregación. Las aulas específicas en el fondo tiene sus raíces en los prejuicios que nos acompañan desde hace un siglo con la diversidad funcional”, argumenta Fernández, en alusión a cuando se matriculaba a los pequeños con diversidad funcional “como gesto humanitario y para tenerlos controlados”.
    “Todos estos prejuicios se han instalado en el sistema de creencias de la sociedad y están en la base del modelo de segregación”, explica la activista. “La inclusión implica romper con el modelo de educación especial, es la única forma de avanzar. Esto se logra a partir de unos mínimos estándares que necesariamente implican la presencia del alumno en el entorno y, a partir de ahí, incluir. La inclusión se hace incluyendo”.
    Básicamente, para la Administración es más fácil, cómodo y barato juntar a los chicos con diversidad funcional, bien en centros especiales o en aulas específicas en centros ordinarios, que proporcionar los apoyos que requerirían (un especialista Pedagogo Terapeuta, uno de Audición y Lenguaje) y meterlos en el aula normal. Pero, salvo casos muy extremos, los juzgados les vienen diciendo a las consejerías que esto tienen que demostrarlo fehacientemente y que, en la mayoría de los casos, no es así.

    De centros específicos y diagnósticos clínicos
    Por qué las administraciones eligen la vía del centro específico contra la ley y los precedentes legales no está claro, pero Fernández y Rodríguez se atreven con alguna opinión.
    “El modelo especial genera mucho dinero para muchas personas”, lanza Fernández. “Los centros de educación especial son privados o concertados en su mayoría. Y no acaba aquí. ¿Dónde van luego? No se incorporan a la sociedad, este modelo no prepara a nadie, es mentira. Todos estos alumnos siguen en el ‘circuito de lo especial’: residencias, centros ocupaciones que funcionan como empresas donde solo trabajan personas con discapacidad con sueldos bajísimos (pero empleados, a fin de cuentas). Todo esto genera mucho dinero”, relata.
    Rodríguez apoya el argumento y añade que cree que la inclusión realmente “no ha penetrado en la Administración. También falta formación del profesorado y una estrategia clara de apoyo”, afirma.
    Y, por último, las familias. No las de los menores con diversidad: las otras. En ocasiones, son las primeras que presionan para que estos alumnos salgan de las clases de sus hijos. Hace no demasiado, los padres de dos colegios de Galicia y Andalucía rechazaron llevar a sus hijos a clase hasta que el colegio no expulsara a dos pequeños con diversidad funcional que, decían, ponían en riesgo la integridad física de sus pequeños.

    Rodríguez ha llevado casos similares a estos. Fernández también conoce algún ejemplo y se pregunta “dónde está el papel de la escuela. En la mayoría de los casos, promueve que las familias realicen esas quejas. Muchas veces, la misma escuela filtra información que no debe y eso crea alarma social por prejuicios”, lamenta.
    Rodríguez y Fernández explican que parte del problema es que la (no) inclusión se da porque se aborda el fenómeno como un problema clínico-sanitario, en función de lo que le ocurra al pequeño de turno, y no como un asunto educativo.
    El caso más extremo de esto se da con un fenómeno cada vez más habitual: el diagnóstico de trastornos mentales a niños que no los tienen para justificar su ingreso en centros especiales. “Existen determinados alumnos que incomodan mucho. Son alumnos que sin tener dificultades intelectuales, sí las tienen de comportamiento y actitud. Como tienen capacidades (y vivimos en un sistema capacitista), no estaría bien visto llevarlos a un centro de educación especial. La solución entonces es abogar por que tienen trastornos mentales y encerrarlos en unidades terapéuticas”, lamenta Fernández.
    La guerra por la inclusión lleva años peleándose. En los últimos tiempos, sus defensores van sumando pequeñas pero significativas victorias. “Estamos en un momento histórico en el que hay que abrir camino para que en los próximos años esto sea mucho más fácil”, opina Fernández. “La capacidad de un chico no puede condicionar los derechos humanos nunca. Estos son independientes de la capacidad: se tienen y ya”. Junto a Rodríguez, promete no parar.

    “La inclusión implica romper con el modelo de educación especial, hay que meter al PT en el aula ordinaria”

    Carme Fernández y Juan Rodríguez son dos de las personas erigidas en punta de lanza en favor de la inclusión de personas con diversidad funcional. "La capacidad de un chico no puede condicionar los derechos humanos nunca".

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