miércoles, 12 de junio de 2019

porfolio II


El porfolio es un instrumento de formación y evaluación que sitúa al alumno en el centro de su propio proceso de aprendizaje.

Porfolio y e-Porfolio
 El porfolio o su versión digital (e-porfolio) fomenta en el alumno la capacidad de:
– facilitar el aprendizaje despertando el interés y la motivación;
– aprender por cuenta propia (aprendizaje autónomo) y a través de la interacción,
– desarrollar habilidades para estimular la curiosidad, la creatividad y el análisis;
– potenciar la comunicación interpersonal y el trabajo en equipo,
– incorporar las TIC en su extensión digital (e-porfolio).
 Y a la vez a practicar estas otras competencias:
– aprender a pensar sobre los contenidos que se aprenden.
– aprender a cooperar como una manera eficaz de adquirir nuevos conocimientos y nuevas formas de gestionar socialmente el conocimiento.
– aprender a comunicar sus conocimientos y sus opiniones teniendo claras las diferencias entre ambas.

El porfolio

“Los alumnos llegan a ser más sofisticados y educados si pueden organizar su trabajo en un porfolio que represente la calidad de su aprendizaje en un curso escolar. Nada puede sustituir el hacer que los alumnos coleccionen y organicen sus trabajos y escriban sobre la relación de éstos con una imagen completa y holística de los logros, crecimiento y desarrollo del alumno. El porfolio puede mostrar el “mejor trabajo” del alumno o su “proceso” que sigue para aprender” (D.W. Johnson, R.T. Johnson, K.A. Smith, “Active learning: Cooperation in the College Classroom”

Las rutinas de Pensamiento

¿Qué son las rutinas de pensamiento?

Las rutinas de pensamiento son unos instrumentos que el profesor utiliza en el aula y que contribuyen a generar unos “movimientos de pensamiento” concretos. Son técnicas pautadas con las que los alumnos, de una manera individual o colectiva, inician, discuten y gestionan su pensamiento a la vez que descubren modelos de conducta que les permiten utilizar su mente para generar pensamientos, reflexionar y razonar. Son estrategias breves y fáciles de aprender que pretenden orientar el pensamiento de los alumnos. Si se practican con frecuencia y flexibilidad, se acaban convirtiendo en el modo natural de pensar y operar.

Lo más útil de esta técnica es que enseña a los alumnos a pensar de una manera mucho más eficaz.

En esta ocasión te voy a mostrar cómo yo utilizo, en la asignatura de Biología de 3º ESO (alumnos de 14 años), la rutina de pensamiento “Antes pensaba-Ahora pienso”.

¿Para qué sirve esta rutina?

Pues, principalmente, esta rutina permite al alumno (y al profesor) darse cuenta de cómo y por qué ha cambiado su pensamiento tras haber trabajado unos contenidos concretos.

¿Qué tipo de pensamiento fomenta?

  • Ayuda a los estudiantes a reflexionar sobre su pensamiento con relación a un tema.
  • Permite explorar cómo y por qué ha cambiado ese pensamiento.

¿Dónde, cuándo y cómo usarla?

  • Dónde: siempre que los pensamientos, pensamientos o creencias iniciales del alumno sean susceptibles de cambiar (como resultado de la información de la experiencia)
  • Cuándo: Después de leer información nueva, ver un vídeo, escuchar una explicación, realizar un experimento, participar en un debate…
  • Cómo: El alumno lo trabaja de manera individual antes de compartirlo con los compañeros.

A continuación, te dejo unos recursos que creo que te serán útiles si quieres saber un poco más sobre rutinas de pensamiento:
  • Enlace a una explicación de qué son las rutinas de pensamiento y su importancia: PINCHA AQUÍ
  • Enlace a ejemplos de rutinas de pensamiento para empezar a conocerlas: PINCHA AQUÍ

Por último, te dejo los documentos que he utilizado yo para trabajar esta rutina de pensamiento en mi asignatura de Biología, pues igual te sirven para que los adaptes a las asignaturas que tú impartes.

3,2,1 Puente

3, 2, 1 Puente

Los alumnos realizarán esta rutina antes y después de la lección siguiendo estos pasos:
  • Los alumnos individualmente escriben 3 ideas, 2 preguntas y 1 metáfora o analogía acerca del tema o concepto en cuestión. Una vez terminado pondrán en común con el resto del grupo sus pensamientos.
  • A continuación, se realizan actividades referentes al tema (manipulativas, en pequeños grupos, individuales,...), proporcionando experiencias que ayuden a pensar en nuevas direcciones.
  • Al final de la actividad, los alumnos vuelven a completar la tabla con el 3,2,1.
  • En parejas, comparten su pensamiento inicial y el nuevo, explicando cómo y por qué su pensamiento ha cambiado.

Veo, pienso, me pregunto

Veo, pienso, me pregunto

Se empieza diciendo a los alumnos que observen una imagen y respondan a la pregunta: ¿qué es lo que ves? Deben razonar sus interpretaciones. El profesor deberá preguntarles qué es lo que piensan y qué se preguntan sobre la imagen que están viendo.
Es conveniente que los alumnos comiencen siempre las frases con "veo...", "pienso...", "me pregunto...". Esta rutina se trabaja bien en grupo, aunque a veces es bueno que se trabaje primero de manera individual y posteriormente se realice una puesta en común en pequeño y en gran grupo.

El semáforo

El semáforo

En verde sitúa aquello que he aprendido, y se después de un trabajo directo a lo largo de todo el proceso formativo. Para lo que nos preguntamos: ¿QUÉ SÉ O ENTIENDO? (marcado en color verde); En la columna del color amarillo , nos situamos en el ámbito de la ambigüedad, aquello que no soy capaz de defender o mantener sin pasar por dificultades. Para lo que nos preguntamos ¿QUÉ ME GENERA DUDA? (marcado en color amarillo) Por último vamos a dedicar un tiempo a lo que no soy capaz de afrontar, no lo domino, tengo realmente dificultad en ello. Y nos formulamos la última de las preguntas ¿QUÉ NO SÉ Y NUNCA ME HE PREOCUPADO EN APRENDER? (Marcado en color rojo).
De esta forma los alumnos, previo a otro tipo de evaluación, podrán realizar una autoevaluación de su trabajo siendo conscientes de lo que tienen que reforzar para aprender.


Descargar plantilla de Taller de evaluación de Charo Fernández y Jorge Gómez.

Rutinas de pensamiento

Las rutinas de pensamiento son unos instrumentos que entre otras cosas, pueden servir para plantear una evaluación inicial en un proyecto donde podamos valorar los contenidos y experiencias previas de los alumnos así como activar su motivación para trabajar un tema.Son estructuras con las que los alumnos, de una manera individual o colectiva, inician, discuten, gestionan su pensamiento a la vez que descubren modelos de conducta que permiten utilizar la mente para generar pensamientos, reflexionar y razonar. Son estrategias breves y fáciles de aprender que orientan el pensamiento de los estudiantes y dan estructura a las discusiones de aula. Si se practican con frecuencia y flexibilidad, acaban convirtiéndose en el modo natural de pensar y operar con los contenidos curriculares dentro del aula.

martes, 11 de junio de 2019

Diagnóstico del TEA


La observación conductual de un niño con autismo con fines diagnósticos es una tarea compleja que debe ser realizada, por lo tanto, por profesionales expertos (neuropediatras, psiquiatras o psicólogos).
Se debe realizar una exploración física y neurológica completas, con pruebas de visión y audición.
Durante esta fase, es aconsejable poder observar la relación con la madre (o persona que atienda preferentemente al niño), puesto que habitualmente aporta datos muy significativos para el diagnóstico diferencial. 
Para realizar el diagnóstico del autismo se deben detectar déficits severos en tres áreas principales:
  1. Alteración cualitativa de la interacción social.
  2. Alteración cualitativa de la comunicación.
  3. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados.