martes, 4 de junio de 2019

Contratos Conductuales



•  Negociación, contrato por escrito, entre profesorado y niño o niña que especifica claramente las conductas que se esperan de él o ella, y las consecuencias positivas o negativas que obtendrá por realizarlas o no realizarlas.

•  Está indicada para niños y niñas mayores de 6 años.

•  Es bueno que el niño o niña participe en la redacción del contrato; respetar sus aportaciones aumenta su motivación e implicación.

•  Debe ser adaptado a la realidad y a las posibilidades del niño o niña.

•  Debe ser aceptado y firmado por ambas partes.

•  Debe incluir recompensas valiosas para el niño o niña.

•  Debe ser revisado periódicamente.



•  A medida que las conductas esperadas van apareciendo, los privi- legios o recompensas materiales se deben ir sustituyendo por acti- vidades, reconocimiento social o atención.

•  Cuando la conducta o conductas ya estén completamente instau- radas, se debe ir abandonando la técnica poco a poco.

Retirada de la Atención o Extinción



•  No prestar atención a una determinada conducta es una técnica altamente eficaz para que ésta desaparezca siempre que se trate de un comportamiento NO grave.

•  Ignorar una conducta NO es lo mismo que no hacer nada; se está transmitiendo al niño o niña que su comportamiento no merece ser atendido y esto le desanima para que vuelva a repetirlo.

•  Se trata de una técnica difícil de aplicar, ya que requiere altas dosis de autocontrol y constancia.

•  Es importante tener en cuenta que, al aplicar la extinción el com- portamiento puede empeorar antes de empezar a mejorar.

•  Algunas ideas de cómo no prestar atención son: no mirarle a los ojos, darle la espalda, alejarse, atender a otro niño o niña que esté teniendo un comportamiento adecuado…

•  Algunas conductas típicas que se pueden extinguir retirando la atención son: lloriqueo, quejas, charlatanería, hacer ruiditos con la boca, golpecitos sobre la mesa, malas caras…

•  Cuando el comportamiento es grave o peligroso NO se debe usar este método. Algunos ejemplos de conductas que no se deben desatender son: golpearse a sí mismo u otros, desobedecer las órdenes, insultos, destrucción de la propiedad…

Aislamiento o Tiempo fuera



•  Consiste en hacer que el niño o niña pase unos minutos en un sitio aburrido, inmediatamente después de un comportamiento incorrecto.



•  Es una técnica adecuada ante comportamientos graves, peligro- sos, violentos o intolerables, donde la extinción no procede.

•  Es una técnica eficaz para niños y niñas con edades comprendidas entre los 2 y 10 años.

•  Es eficaz porque permite que se detenga el conflicto y reduce la posibilidad de que el comportamiento empeore; da al niño o niña la posibilidad de tranquilizarse; hace que los compañeros dejen de prestarle atención.

•  Es importante aplicarlo después de haber advertido al niño o niña una vez. En dicha advertencia se deben evitar argumentaciones largas y entrar en un debate.

•  Una vez advertido, si la conducta se repite, el aislamiento se debe aplicar inmediatamente después de la misma.

•  Se debe informar al niño o niña del tiempo que va a estar fuera: un minuto por cada dos años de edad y no más de 5 minutos, ya que el niño o niña se puede habituar y la técnica perdería su efectividad.

Si el niño o niña se niega, se puede aumentar un minuto extra por cada minuto que se retrasa, o bien retirarle un privilegio.

•  Si el niño o niña sale del aislamiento antes de que haya concluido el tiempo reglamentario, se le debe advertir que el tiempo empezará a contar desde cero. Si se producen nuevos intentos por salir del aislamiento, el docente debe garantizar el cumplimiento del mismo.

•  Una vez cumplido el aislamiento es importante no hablar más del asunto y estar atento al comportamiento para elogiar la primera conducta positiva que realice.

Retirada de Privilegios o Coste de Respuesta


RETIRADA DE PRIVILEGIOS O COSTE DE RESPUESTA




  Consiste en que el niño o niña «pague» con un privilegio la realiza- ción de una conducta negativa.

•  Es una técnica adecuada para niños y niñas mayores y adoles- centes.

•  Se debe adaptar el número y tiempo de los privilegios perdidos a la edad del chico o chica y a la gravedad de la conducta. Supri- mir demasiados privilegios y durante demasiado tiempo no sólo no aumenta la eficacia de la técnica, sino que puede convertirla en una fuente de rencor y resentimiento. Por ello el privilegio no debe retirarse durante más de 24 horas, en los casos de conductas más graves.

•  Es importante mantener una actitud tranquila y firme, así como un tono emocional neutro y meramente informativo.

•  Una vez cumplido se debe olvidar el incidente.

•  Los privilegios a suprimir se deben variar cada cierto tiempo para conservar la eficacia de la técnica.

•  El privilegio suprimido no debe afectar al resto del alumnado.

•  No se debe retirar un premio ganado anteriormente como conse- cuencia de haber realizado una conducta positiva.

•  Es importante combinar esta técnica con otras para aumentar con- ductas positivas.

La Sobrecorrección



•  Consiste en indicarle al niño o niña que haga algo que repare o compense el daño causado por su conducta negativa. Puede ser de dos tipos:
-  Sobrecorrección restitutiva: consiste en reparar los efectos negativos de la conducta inadecuada, dejando la situación igual o mejor que estaba antes del daño. Por ejemplo, si tira al suelo una caja de ceras de colores y las pisa, se le puede indicar que las recoja y limpie el suelo.
-  Práctica positiva: consiste en practicar de manera repetida una conducta alternativa que sea adecuada. Por ejemplo, si sale de la clase corriendo y empujando a los compañeros, se le puede indicar que practique varias veces la salida despacio y sin adelan- tar agresivamente a nadie.

•  Ambas versiones de la sobrecorrección se pueden aplicar juntas o por separado.

•  Es eficaz porque utiliza consecuencias punitivas basadas en el es- fuerzo.

•  Antes de que realice la conducta, cuando observamos que está a punto de hacerlo o bien cuando se trata de una conducta reiterada, podemos informarle una vez de lo que se le pedirá si la lleva a cabo.

•  La sobrecorrección se debe aplicar inmediatamente después de la emisión de la conducta negativa.

•  Es probable que el niño o niña se niegue. En ese caso debemos garantizar el cumplimiento de lo que se le pide, tranquilamente pero con firmeza.

•  Es importante ignorar su resistencia, llantos o rabietas y no entrar en debates, discusiones o negociaciones.



•  Podemos prestarle ayuda para la realización de la práctica que le hemos pedido.

•  Tras la correcta realización de la práctica o reparación que le he- mos solicitado, se debe elogiar y reforzar el esfuerzo y olvidar el incidente.

EDUCACION EMOCIONAL


En muchas ocasiones los niños y niñas inatentos o con hiperactividad- impulsividad, suelen asociar los aprendizajes a experiencias negativas, lo cual les genera emociones negativas. Los programas de educación emocional ayudan a estos niños y niñas en el manejo de sus emociones y con ello mejoran los aprendizajes. Además de forma indirecta se bene- fician de una disminución de problemas de disciplina y mejores relaciones interpersonales.
Algunas propuestas de dinámicas a realizar son:
•  Conocerse a sí mismo. Piensa en ti, cómo eres, cómo es tu ca- rácter y tu personalidad. Señala al menos diez características y comenta por qué crees que las posees, cosas que sabes hacer bien... Debemos insistir en que no se trata de cosas que nos gus- tan sino de cosas que sabemos hacer bien o muy bien.

•  Expresión emocional. Se entregan al grupo fotos, imágenes, re- cortes de revistas en gran número y variedad. Se invita a que cada miembro elija dos entre todas las expuestas. Por turno, quienes quieran describen o explican a los demás el significado que para ellos tienen las fotos elegidas. Por qué las han elegido, qué les su- giere o evoca, qué valores o ideas se reflejan en la imagen.

•  Autocontrol. ¿Creéis que es fácil contar hasta 10? Pues no lo es tanto. Sólo tenéis que intentar que la clase, sin ningún acuerdo pre- vio, intente decir los números de uno en uno y llegar hasta 10, sin repetir ninguno. Si se oye a dos personas decir el mismo número a la vez, habrá que volver a empezar.

•  Asertividad. Comportamiento socialmente hábil. Proceso:

•  Describe la situación, da información de lo que ocurre y lo que nos molesta sin emitir juicios sobre la otra persona y sin evaluarlo, ex- presa tu crítica de forma concreta (cuando, cada vez que…)

•  Expresa tu emoción con un tono calmado (eso hace que me sien- ta…)



•  Dile lo que quieres que haga, sugiere o pide cambios (me gustaría que…)

•  Haz notar que tú también te vas a esforzar para que todo vaya bien (por mi parte, me comprometo…)

•  Expresa tu agradecimiento por escucharte (te agradezco…)