jueves, 17 de marzo de 2016

OPOSICIONES E.INFANTIL-EJEMPLO DE UNIDAD DIDACTICA

. INTRODUCCIÓN
Este cuaderno tiene como centro de interés el propio cuerpo y su cuidado. En este sentido se trabajan hábitos relacionados con la higiene y la alimentación.
La participación de la familia en este cuaderno está relacionada con la capacidad sensitiva y la experimentación: se pide que traigan objetos de casa que huelan, y que ayuden a los niños a coger hojas que se hayan caído de los árboles para observar los colores del otoño. Desde el comienzo del curso se desarrollan actividades para que los niños construyan los formatos de pensamiento que requieren las distintas inteligencias. Una parte del trabajo de la unidad se articula por medio de técnicas que, de manera cíclica, con distintos tipos de contenido, permiten facilitar el análisis, la síntesis, la causalidad y la construcción de las primeras coordenadas espacio-tiempo. Estas técnicas están explicadas en el cuaderno Dialogar y pensar en el colegio.








2. PROGRAMACIÓN
                              ÁREA: CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO Y AUTONOMÍA PERSONAL                                                                                            
OBJETIVOS
CONTENIDOS
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
El cuerpo y la propia imagen
-Explorar las diferentes partes del cuerpo y de la cara para tomar conciencia de sus principales características.
-Reconocer y nombrar diferentes partes del cuerpo en él mismo y en los demás.
-Reconocer la utilidad del sentido del olfato y cómo lo percibimos.
-Identificar elementos del entorno a través del olfato: el olor.
-Participar en conversaciones y eventos relacionados con el conocimiento y control de su cuerpo.
-Expresar las propias emociones en la celebración de una fiesta colectiva.
-Identificar distintos estados emocionales: el enfado.
-Aprender a comunicar y comparar distintas emociones.

Juego y movimiento
- Disfrutar al realizar juegos de psicomotricidad.
-Experimentar el autocontrol.

La actividad y la vida cotidiana
-Reflexionar sobre lo aprendido.
-Desarrollar la autonomía en aspectos relacionados con la alimentación y el hábito de vestirse.
- Respetar el turno de palabra.

El cuidado personal y la salud
-Adquirir progresivamente hábitos de higiene y alimentación beneficiosos para la salud.
-Reconocer las necesidades básicas del cuerpo.

El cuerpo y la propia imagen
-Exploración y reconocimiento de las características básicas del propio cuerpo.
-Reconocimiento de las partes de la cara.
-Localización de las partes del cuerpo y su situación en un dibujo.
-Identificación de las cualidades de diferentes objetos del entorno a través del olfato.
-Reconocimiento de la utilidad del sentido del olfato en diferentes experimentos.
-Respeto hacia los diferentes rasgos físicos de los demás.
-Expresión de las propias emociones en la celebración de una fiesta.
-El enfado.
-Comparación y comunicación de estados emocionales: enfadado-contento.

Juego y movimiento
-Participación en juegos de psicomotricidad.
-Ejercicios de autocontrol mediante sesiones de relajación.

La actividad y la vida cotidiana
-Conciencia del propio aprendizaje.
-Autonomía en la alimentación y en el ejercicio de vestirse y desvestirse.
-Respeto del turno de palabra.

El cuidado personal y la salud
-Valoración de hábitos de higiene: el lavado de manos antes de las comidas y cepillado de dientes.
-Necesidad de una alimentación sana y equilibrada.
El cuerpo y la propia imagen
1. Identifica las partes del cuerpo y de la cara para tomar conciencia de sus principales características.
2. Conoce y nombra diferentes partes del cuerpo en él mismo y en los demás.
3. Aprende la utilidad del sentido del olfato y cómo lo percibe.
4. Reconoce elementos del entorno a través del olfato: el olor.
5. Disfruta de conversaciones y eventos relacionados con el conocimiento y control de su cuerpo.
6. Expresa las propias emociones en la celebración de una fiesta colectiva.
7. Domina distintos estados emocionales: el enfado.
8. Utiliza la comunicación y comparación de distintas emociones.

Juego y movimiento

9. Gusto por realizar juegos de psicomotricidad.
10. Experimenta el autocontrol.

La actividad y la vida cotidiana

11. Se interesa sobre lo aprendido.
12. Acepta ser más autónomo en aspectos relacionados con la alimentación y el hábito de vestirse.
13. Sabe respetar el turno de palabra.

El cuidado personal y la salud

14. Participa en hábitos de higiene y alimentación beneficiosos para la salud.
15. Es sensible ante las necesidades básicas del cuerpo.




COMPETENCIAS BÁSICAS
DESCRIPTORES (RELACIÓN CRIT. EVALUACIÓN)
INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
COMPETENCIA PARA LA INTERACCIÓN CON EL MUNDO FÍSICO
-Conocer el cuerpo humano para desarrollar actitudes de respeto y cuidado hacia el mismo. (7,11)
I. intrapersonal

I. interpersonal

I. corporal-cinestésica
COMPETENCIA PARA APRENDER A APRENDER
-Profundizar en el conocimiento de uno mismo y reconocer las propias capacidades (potencialidades y carencias) y su relación con el propio proceso de aprendizaje. (1,8,9)
-Desarrollar progresivamente el control motriz y manipulativo. (3,5,6)
-Desarrollar experiencias de aprendizaje basadas en estrategias de trabajo cooperativo. (2,4)
COMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA
- Adoptar un sentimiento de pertenencia a la sociedad en la que vive. (10)
COMPETENCIA PARA LA INICIATIVA Y AUTONOMÍA PERSONAL
-Reconocer y gestionar las emociones en relación a uno mismo y a los demás. (2)
-Fomentar la motivación y el espíritu de superación personal. (1,9)





COMPETENCIAS BÁSICAS
DESCRIPTORES (RELACIÓN CRIT. EVALUACIÓN)
INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
COMPETENCIA LINGÜÍSTICA
- Expresar oralmente pensamientos, emociones y vivencias de -forma coherente en distintos contextos(5)
- Aplicar las reglas del sistema lingüístico y las estrategias no lingüísticas para producir textos orales adecuados a la situación comunicativa (13)

COMPETENCIA PARA LA INTERACCIÓN CON EL MUNDO FÍSICO
- Conocer el cuerpo humano para desarrollar actitudes de respeto y cuidado hacia el mismo. (1,2,3,4,14,15)


I. intrapersonal

I. interpersonal

I. lingüístico-verbal

COMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA
- Aceptar, practicar y generar normas de convivencia acordes con los valores democráticos en diferentes entornos. (9)
COMPETENCIA PARA LA AUTONOMÍA E INICIATIVA PERSONAL
- Reconocer y gestionar las emociones en relación a uno mismo y a los demás. (6,7,8)
- Favorecer el sentido de responsabilidad personal. (12)
COMPETENCIA PARA APRENDER A APRENDER
-Profundizar en el conocimiento de uno mismo y reconocer las propias capacidades (potencialidades y carencias) y su relación con el propio proceso de aprendizaje. (10,11)
-Desarrollar progresivamente el control motriz y manipulativas (9)
-Desarrollar experiencias de aprendizaje basadas en estrategias de trabajo cooperativo. (9)





ÁREA: CONOCIMIENTO DEL ENTORNO
OBJETIVOS
CONTENIDOS
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Medio físico: elementos, relaciones y medida
-Comparar y clasificar objetos según un criterio dado.
-Formular hipótesis sobre las características de objetos.
-Comparar cantidades.
-Construir la noción de cantidad de los números 1 y 2.
-Reconocer el orden temporal de acciones cotidianas.
-Reconocer formas en el entorno.

Acercamiento a la naturaleza
-Observar diferentes tipos de hojas, sus características y simetría.
-Conocer los principales cambios relacionados con la llegada del otoño.

Cultura y vida en sociedad
-Desarrollar el sentido de pertenencia a un nuevo grupo: la clase y la escuela
-Participar en diversos juegos de grupo.
-Conocer algunas de las tradiciones y celebraciones relacionadas con la época de otoño.



Medio físico: elementos, relaciones y medida
-Clasificación de objetos atendiendo a diferentes criterios.
-Reconocimiento de las características de diferentes objetos a partir del planteamiento de enigmas.
-Comparación de cantidades: pocos, muchos
-Construcción de la noción de cantidad: 1 y 2.
-Reconocimiento del orden temporal de una acción cotidiana.
-Identificación y reconocimiento de formas en el entorno.

Acercamiento a la naturaleza
-Diferentes tipos de hojas.
-El otoño.

Cultura y vida en sociedad
-Desarrollo del sentido de pertenencia a un nuevo grupo: la clase.
-Participación en juegos de grupo.
-Celebración de una fiesta: la castañada.
-Identificación del personaje de la castañera.
Medio físico: elementos, relaciones y medida

1. Compara y clasifica según un criterio dado.
2. Desarrolla hipótesis sobre las características de objetos.
3. Es capaz de comparar cantidades.
4. Conoce la noción de cantidad de los números 1 y 2.
5. Domina el orden temporal de acciones cotidianas.
6. Mejora en el reconocimiento de figuras del entorno.

Acercamiento a la naturaleza

7. Identifica diferentes tipos de hojas, sus características y simetría.
8. Disfruta con los cambios relacionados con la llegada del otoño.

Cultura y vida en sociedad

9. Sabe el sentido de pertenencia a un nuevo grupo: la clase y la escuela.
10. Muestra interés en participar en diversos juegos de grupo.
11. Participa con las tradiciones y celebraciones relacionadas con la época de otoño.

COMPETENCIAS BÁSICAS
DESCRIPTORES / RELACIÓN CRIT. EVALUACIÓN
INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
COMPETENCIA MATEMÁTICA
-Identificar y utilizar los elementos matemáticos básicos (tipos de números, medidas, símbolos, elementos geométricos, etc.) en situaciones reales o simuladas. (1,3,4,6)
-Poner en práctica procesos de razonamiento que llevan a la solución de problemas o a la obtención de información. (2)


I. lógico-matemática

I. visual-espacial

I. interpersonal

I. naturalista
COMPETENCIA PARA LA INTERACCIÓN CON EL MUNDO FÍSICO
-Conocer el espacio físico y valorar su influencia sobre los seres vivos. (7,8)

COMPETENCIA PARA LA AUTONOMÍA E INICIATIVA PERSONAL
- Gestionar el tiempo de forma eficaz. (5)
COMPETENCIA CULTURAL Y ARTÍSTICA
- Comprender y valorar críticamente diversas manifestaciones culturales y artísticas (11)
COMPETENCIA SOCIAL Y CIUDADANA
-Reconocer los derechos de los demás y desarrollar actitudes de cooperación en diferentes contextos. (10)
-Adoptar un sentimiento de pertenencia a la sociedad en la que se vive. (9)

COMPETENCIA PARA APRENDER A APRENDER
-Conocer y utilizar correctamente nociones de orientación espacial y temporal. (5)


ÁREA: LENGUAJES: COMUNICACIÓN Y REPRESENTACIÓN
OBJETIVOS
CONTENIDOS
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
Lenguaje verbal
-Expresarse de manera oral respetando el turno de palabra.
-Disfrutar con el uso de la lengua oral.
-Identificar su propio nombre.
-Ejercitar el trazo libre.



La lengua como instrumento de aprendizaje
-Comprender un cuento sobre el primer día de clase.
-Disfrutar con el aprendizaje de dichos populares y poesías.

Lenguaje audiovisual y tecnologías de la información y la comunicación
-Disfrutar experimentando con el ordenador y    otros soportes digitales.
-Conocer las partes del ordenador.
-Identificar los iconos del CD TIC.

Lenguaje plástico
-Desarrollar habilidades plásticas.
-Potenciar la creatividad del alumno experimentando con técnicas plásticas.
-Ejercitar destrezas manuales: pegar.
-Disfrutar con la observación de obras de arte.

Lenguaje musical
-Progresar en el dominio de la voz.
-Identificar cualidades del sonido: sonido-silencio.
-Disfrutar con la audición e interpretación de canciones.

Lenguaje corporal
-Experimentar con las posibilidades expresivas del cuerpo.
-Participar en danzas y coreografías.
Lenguaje verbal
-Uso de estrategias para aproximarse a la lectura.
-Identificación del propio nombre en diferentes contextos.
-Audición y comprensión de cuentos y dichos populares.
- Realización de trazos libres

La lengua como instrumento de aprendizaje
-Participación activa en conversaciones respetando el turno de palabra.
-Escucha, aprendizaje y memorización de dichos populares como fuente de placer y de aprendizaje.

Lenguaje audiovisual y tecnologías de la información y la comunicación
-Disfrute con la experimentación con el ordenador y otros soportes digitales.
-Conocimiento progresivo de las partes del ordenador: pantalla, ratón y teclado.
-Identificación de los iconos del CD TIC.

Lenguaje plástico
-Experimentación con técnicas plásticas: el collage.
-Ejercitación de destrezas manuales: pegado.
-Observación y reconocimiento de cuadros de un pintor de fama internacional.

Lenguaje musical
-Progresión en el dominio de la voz a partir de una canción.
-Percepción del sonido y el silencio.
-Audición, comprensión e interpretación de diferentes canciones.

Lenguaje corporal
-Experimentación con las posibilidades expresivas del cuerpo.
-Participación en danzas y coreografías.
Lenguaje verbal
1.     Usa adecuadamente la lengua oral.
2.     Conoce su propio nombre.
3.     Desarrolla el trazo libre.

La lengua como instrumento de aprendizaje
4.     Comprende un cuento sobre el primer día de clase.
5.     Valora el aprendizaje de dichos populares y poesías.
6.     Participa en conversaciones respetando el turno de palabra.

Lenguaje audiovisual y tecnologías de la información y la comunicación
7.      Experimenta con el ordenador y otros soportes digitales.
8.     Identifica las diferentes partes de un ordenador.
9.     Conoce los iconos del CD TIC

Lenguaje plástico
10.  Disfruta desarrollando diferentes técnicas plásticas.
11.  Utiliza técnicas plásticas para potenciar la creatividad del alumno.
12.  Domina destrezas manuales: pegar.
13.  Se interesa por la observación de diferentes obras de arte.

Lenguaje musical
14.  Mejora en el dominio de la voz.
15.  Conoce cualidades del sonido: sonido-silencio.
16.  Es sensible ante la audición e interpretación de canciones.

Lenguaje corporal
17.  Disfruta con las diferentes expresiones corporales.
18.  Se interesa por participar en danzas y coreografías.








COMPETENCIAS BÁSICAS
DESCRIPTORES
(CRIT. EVALUACIÓN)
INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
COMPETENCIA LINGÜÍSTICA

-Comprender e interpretar mensajes orales en situaciones comunicativas diversas y con diferentes intenciones comunicativas. (1,4)
-Expresar oralmente pensamientos, emociones y vivencias de forma coherente en distintos contextos. (1,2)
-Aplicar las reglas del sistema lingüístico y las estrategias no lingüísticas para producir textos orales adecuados a la situación comunicativa. (1)
-Escuchar textos orales como fuente de conocimiento y entretenimiento. (4,5)
-Ejercita sus habilidades lectoescritoras progresando en sus posibilidades. (3)

I. lingüístico-verbal

I. interpersonal

I. musical

I. corporal-cinestésica
TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN Y COMPETENCIA DIGITAL
-Hacer uso habitual de los recursos tecnológicos para aplicarlos en diferentes entornos y resolver problemas reales. (7,8,9)

COMPETENCIA CULTURAL Y ARTÍSTICA
-Adquirir sensibilidad estética para comprender, apreciar, emocionarse y disfrutar con las manifestaciones artísticas. (13,15,16)
-Hacer uso de la imaginación y la creatividad para expresar ideas, experiencias o sentimientos propios mediante códigos artísticos. (11,14)
-Utilizar habilidades, técnicas y recursos para elaborar producciones artísticas. (10,12)
COMPETENCIA PARA APRENDER A APRENDER
- Desarrollar experiencias de aprendizaje basadas en estrategias de trabajo cooperativo. (17,18)
COMPETENCIA PARA LA INICIATIVA Y AUTONOMÍA PERSONAL
-Desarrollar la creatividad como fuente de aprendizaje y aplicarla en diferentes situaciones. (11)


3. TEMPORALIZACIÓN
La duración del desarrollo de este bloque será de aproximadamente cinco semanas. Cada maestro podrá organizar y secuenciar las actividades en función de las necesidades específicas de sus alumnos.

4. ACTIVIDADES
FICHA 1
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
1.    Escribir en la pizarra el título de la ficha «¿CÓMO SOMOS?», y conversar sobre este tema. Se puede pedir a dos niños que se pongan de pie y que se comparen entre sí (decir en qué se parecen y las características que les hacen físicamente diferentes).
2.    Animar a los niños a ponerse delante de un espejo para que observen las partes de la cara. Dialogar con ellos sobre la utilidad de los ojos, de los labios, de las orejas, etc. Después, pedirles que hagan muecas delante del espejo y se fijen en las partes de la cara que pueden mover.
3.    Presentar con entusiasmo a Ali, el personaje que va a acompañarles durante el curso. Por ejemplo, contar a los niños que hemos encontrado una caja con un lazo y no sabemos qué hay dentro, abrirla y mostrarles a Ali.

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)
A) Pegar los adhesivos de los ojos, la nariz y la boca sobre el dibujo o el punto que habrá hecho el maestro sobre la ficha.
B) Pegar los adhesivos de los ojos, la nariz y la boca para completar la cara.
C) Pegar un gomet sobre el niño del mismo sexo que él.

OTRAS ACTIVIDADES
1.    Para completar la actividad 3 de la ficha, identificar, entre todos, las partes de la cara de Ali y describir cómo tiene la nariz, los ojos, la boca, de qué color tiene el pelo…
2.    Crear caras con diferentes tipos de ojos, narices, bocas, orejas y pelo, y conversar comparando las caras resultantes (cómo son, buscar similitudes y diferencias en el color y tipo de pelo: negro, marrón, amarillo, naranja, rizado o liso, largo o corto). Establecer comparaciones sobre el tamaño y color de los ojos, las orejas, la nariz y la boca.
TÉCNICAS DE APRENDIZAJE
1.    A partir de la observación de las caras de la actividad anterior, proponer la técnica del análisis asociativo sobre las partes de la cara: Espacio: ¿Dónde está situada cada parte?, ¿Qué está más cerca de…? ¿Cómo son las partes de la cara? Tiempo: ¿Es un niño o una persona mayor? Utilidad y trabajo: ¿Para qué sirve la cara? Para hacer muecas, expresar emociones y estados de ánimo (alegría, enfado, cansancio, miedo…) ¿Y cada una de sus partes? Éticas, morales y sociales: ¿Cómo cuidamos las partes de la cara? Debemos lavarnos la cara todos los días, las manos antes y después de comer, los dientes después de comer, la nariz cuando esté sucia; proteger nuestros ojos del sol. Causales:  ¿Por qué unos niños tienen el pelo y los ojos de un color y otros de otro? ¿Por qué la forma es diferente en cada uno? Porque nos parecemos a nuestra familia.
FICHA 2
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
1.    Contar el cuento ¿Qué te pasa, Minina? con la ayuda de las láminas y realizar preguntas para asegurarse que lo entienden: por qué se enfada Minina, quién la acompaña al colegio, cómo se lo pasa finalmente allí, etc.
2.    Iniciar una conversación sobre las personas que hay en el colegio: el maestro o la maestra, los compañeros y las compañeras…, y sobre las actividades que se hacen: pintar, hacer construcciones, jugar, cantar, escuchar cuentos, etc. Realizar una visita a otra clase.
3.    Preparar tarjetas con el nombre de todos los niños de la clase y ponerlas dentro de una caja. Sacar una y enseñarla a todos mientras se pregunta si alguien reconoce el nombre que hay escrito. Si no hay respuesta, leer el nombre y dar la tarjeta al niño que corresponda. Comparar sus nombres mediante las tarjetas y pedirles que busquen su nombre en otros lugares del aula (la percha, la mochila, etc.). Finalmente, escribir el nombre del niño en el espacio de la ficha reservado (etiqueta verde).

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)
A) Dibujarse a sí mismos en el espacio reservado para ello y colorear la etiqueta de su nombre.
B) Dibujarse ellos mismos y relacionar cada etiqueta con el dibujo que corresponde.
C) Escribir su nombre libremente debajo del dibujo.

OTRAS ACTIVIDADES
1.    Iniciar una conversación sobre el primer día de colegio. ¿Quién los acompañó al colegio? ¿Cómo se sentían al venir al colegio, estaban enfadados y asustados como Minina o estaban contentos?
2.    Identificar, en algunas fotografías, caras que expresen enfado e imitarlas. Luego iniciar una conversación sobre el enfado: cómo nos sentimos, qué hacemos cuando nos enfadamos) y qué podemos hacer para dejar de estar enfadados (tratar de calmarnos y esperar un rato, pedir ayuda para solucionar el problema…) Identificar qué cosas pueden provocar el enfado en la clase: que se nos rompa algo, que nos griten, nos empujen, nos peguen, nos quiten nuestras cosas…
3.    Pedir a los niños que cuenten qué actividad, de las que hacen en clase, les gusta más: cantar, colorear, escuchar cuentos…
4.    A partir de la actividad 3 de la ficha, proponerles que miren su nombre en la tarjeta y miren las tarjetas de sus compañeros buscando a otros niños que se llamen igual. ¿Conocemos a otras personas que se llamen igual que nosotros? Papá, mamá, amigos…
5.    Agrupar a los niños en grupos de cuatro o de seis. Pedirles que metan tarjetas con su nombre dentro de una cajita o una bolsa y mezclarlas bien. Sacarlas de la bolsa, ponerlas en un montón y pedir a los niños que cada uno busque su nombre. Se les puede ayudar dándoles recursos y estrategias del tipo: «Mirad vuestro nombre escrito en el babi», «Mirad vuestro nombre que se encuentra junto a vuestra foto»...
6.    Jugar al juego ¿Estás contento? (cuaderno Jugamos y aprendemos de la caja de aula).
FICHA 3
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
1.    Iniciar una conversación sobre las prendas de ropa con las que vamos vestidos: cómo se denominan, si nos hacen falta una o más de una, etc. Después, animar a los niños a explicar qué prendas se ponen solos a la hora de vestirse, quién les ayuda a ponerse lo que cuesta más, etc.
2.    Mostrar dibujos o fotografías de niños del mundo y observar cómo van vestidos (hay fotografías en el CD Recursos): si llevan gorros con orejeras o sombreros de paja, ponchos, sandalias, etc. Hablar de la utilidad de dichas prendas.
3.    Dar una cesta llena de ropa (de muñecas o ropa de repuesto) y pedir a los niños que la clasifiquen según si nos ponemos una prenda o más de una: jersey, camiseta, falda, calcetines, guantes, bufanda, gorra, zapatos...

ACTIVIDAD DEL REVERSO. Trabajo de cantidad

Rodear el calcetín que no tiene pareja (calcetín naranja con rayas).

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)
A) Rodear al menos dos piezas de las que solo necesitamos una para vestirnos.
B) Rodear las prendas de ropa de las que solo necesitamos una para vestirnos.
C) Tachar el calcetín que no tiene pareja.

OTRAS ACTIVIDADES
1.    Para completar la actividad 3 de la ficha, jugar a vestir y desvestir muñecos siguiendo instrucciones: buscar y poner al muñeco una prenda de ropa de la que solo usamos una, quitar una prenda de ropa de la que usamos dos…
2.    Proponer el siguiente juego: cada vez que suene una palmada deben quedarse solos y decir la frase “soy uno” levantando un dedo, y si suenan dos palmadas deben juntarse con un compañero y decir la frase “somos dos” y levantar dos dedos.
3.    Hablar de la importancia de las prendas de vestir para proteger nuestra salud y las consecuencias de no usarlas: salir a la calle sin el abrigo cuando hace frío, olvidarse de ponerse calcetines o guantes, no utilizar el paraguas si está lloviendo, meter los pies en un charco y mojárselos…
4.    Pedir a los niños que traigan prendas de vestir de verano (chanclas, gorra con visera) y de invierno (gorro de lana, guantes y bufanda). Dejarles que se vistan libremente y, después, preguntarles si les ha costado ponerse las prendas de vestir, qué prendas llevan, cuándo se ponen estas prendas de vestir (en verano o en invierno), para qué nos las ponemos (en verano porque hace calor y nos protegen del sol...).

TÉCNICAS DE APRENDIZAJE
1.    Aplicar la técnica de viajes en el espacio y en el tiempo: presentar fotos de personas con distintas edades y distintas épocas. A continuación, observar y comentar el paso del tiempo en la ropa de las personas de las fotos y elegir las dos que más le gusten a cada uno.
FICHA 4
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
1.    Hablar de la importancia del agua para todos los seres vivos. Imitar a diferentes animales en situaciones de contacto con el agua: un elefante lavándose con la trompa, un león bebiendo en el río, una ranita saltando en la laguna, un gato lamiéndose las patitas…
2.    Hacer parejas en las que uno ayuda al otro en situaciones en las que se necesita agua e imitarlas. Ej.: uno llena un vaso de agua y el otro se la bebe; uno hace de ducha y el otro se lava; etc.
3.    Iniciar una conversación colectiva sobre diferentes hábitos relacionados con la salud: higiene, alimentación, descanso, ejercicio. Pedir a los niños que representen con el cuerpo las acciones que se les indica, que serán del tipo: lavarse las manos, vestirse, peinarse, lavarse la cabeza y el cuerpo, hacer ejercicio, dormir, comer, etc. Cantar con gestos la canción A lavarse las manitas (CD Cantamos).
4.    Mostrar tres historias de tres viñetas cada una (imprimir del CD Recursos o dibujar), niño que hace ejercicio, se ducha, se seca con la toalla; niña que se prepara un bol con leche, le añade cereales, se los come; niño que se pone el pijama, se acuesta y se levanta por la mañana. Ayudarles a ordenar las historias.

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)
A) Pegar la escena de los adhesivos donde Ali se lava las manos, que les dará directamente el maestro.
B) Seleccionar qué escena de los adhesivos corresponde a la historia de la ficha y pegarla en el espacio reservado.
C) Pegar un gomet sobre los elementos que necesitamos para lavarnos las manos: jabón, agua y toalla.

OTRAS ACTIVIDADES
1.    A partir de la actividad 1 de la ficha, analizar, con los niños, las diferencias de temperatura del agua en función de la actividad que se realice: agua caliente para cocinar y ducharse; agua fría para lavar frutas y verduras, para beber, para refrescarse… Asociar el agua caliente al sonido “chup-chup” (imitando el sonido del agua hirviendo) y la fría a la acción de soplar. Escenificar algunas de las acciones como beber, cocinar…, y cuando se use agua caliente los niños dirán “chup-chup” y cuando se use el agua fría soplarán.
2.    A partir de la canción A lavarse las manitas, preguntar a los niños qué partes del cuerpo pueden lavarse solos y para qué partes necesitan ayuda. Escenificarlas en el orden temporal adecuado.
3.    Proponer una adivinanza que nos ayudará a observar cómo son nuestras manos: “Uno larguito, dos más bajitos, otro pequeñito y flaquito y otro gordito” (los dedos). Analizar cada dedo de la mano para comprobar que se cumple lo que dice la adivinanza. Pedirles que pregunten en casa si conocen más adivinanzas, sencillas, sobre el agua o las manos.
4.    Aprender el refrán: “Una mano lava a la otra y las dos lavan la cara” y utilizarlo como rito a la hora de lavarse la cara y las manos.
5.    Colocar en una cesta distintos utensilios de aseo para ir sacándolos, y con la ayuda de los niños decir su nombre y enqué parte del cuerpo se utilizan: peine-cabeza, jabón-manos y cara, cepillo de dientes-boca, pañuelo-nariz…
6.    Jugar al juego ¡Hay que cuidarse! (cuaderno Jugamos y aprendemos de la caja de aula).
7.    Escribir en un mural actividades que se realizan en el colegio o en casa: desayunar, guardar las cosas, lavarse las manos, hacer pis, comer, cepillarse los dientes, practicar ejercicio, jugar con los compañeros, sentarse bien, pintar, escuchar con atención, dormir, ordenar juguetes..., y proponer a cada niño que traiga una fotografía de una acción determinada o que haga un dibujo con ayuda de sus padres. Se pueden agrupar según sea una actividad relacionada con un hábito de higiene, de orden y organización o de alimentación.


FICHA 5
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

1.    Organizar un rincón en la clase con objetos que huelan y otros que no. Se puede pedir a los niños que traigan de casa diferentes objetos con olor. Dejar que los niños tengan ratos para acercarse, tocar y oler lo que hay expuesto.
2.    Proponer a los niños que clasifiquen los objetos del rincón según si huelen o no. Mientras hacen la clasificación, que comenten si les gusta o no el olor que perciben. Ayudarles a darse cuenta de los gustos personales y a respetar los de los demás. Dejar que los niños adivinen si gustará o no este olor a un compañero, y contrastarlo. Comprobar cómo se conocen entre ellos.
3.    Tapar los ojos de un niño y dejarle oler algo sin que lo toque (colonia, café, naranja...). Se trata de que adivine qué es. Si no lo sabe, puede hacer preguntas, que los otros niños contestarán con un sí o un no.

ACTIVIDAD DEL REVERSO. Trabajo de razonamiento lógico

Tres disparates. Observar el dibujo e identificar los tres disparates (niña con una mano en lugar de nariz, una silla en un árbol y una regadera en lugar de una flor).

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)

A) Rodear los objetos que huelen.
B) Rodear los objetos que huelen y tachar los que no.
C) Rodear lo que utiliza la niña de la fotografía para oler (nariz).

OTRAS ACTIVIDADES

1.    Jugar al juego La foto mentirosa: ofrecer a los niños, sentados en círculo, un olor y, a continuación, enseñarles fotografías que representan objetos con los que se corresponde el olor. Solo una de las fotos no corresponde y, cuando la encuentren, deben identificarla diciendo “foto mentirosa”.
2.    Jugar al juego La nariz policía: colocar, en diferentes partes del aula, objetos con dos tipos de olores (olor a comida o a flores): un bocadillo de chorizo, un trozo de chocolate, un trozo de queso, una flor, un ambientador, un jabón…, y pedirles, que busquen los objetos que huelen a comida y los coloquen en una cesta y hacer lo mismo con los objetos que huelen a flores. A continuación, preguntar a los niños qué otros objetos conocen que huelen a comida o a flores.
3.    Traer diferentes hierbas aromáticas (lavanda, romero, tomillo, manzanilla...) y hacer que los niños las huelan y comenten si les gusta su olor. Cada niño escogerá una hierba y, a continuación, proponerles que fabriquen agua de colonia. Ayudarles a triturar las hojas de la hierba y meterlas en un bote de plástico, añadirle alcohol y escribir el nombre del niño. Dejar macerar el bote durante el tiempo suficiente y filtrar la mezcla (colador) en otro bote. Proponer al niño que se lleve a casa la colonia.
4.    Jugar al juego ¡Qué olorcito! (cuaderno Jugamos y aprendemos de la caja de aula).

TÉCNICAS DE APRENDIZAJE

1.    Proponer un CTF sobre la utilidad de la nariz. Analizar qué cosas podemos hacer porque tenemos nariz: nos sirve para percibir los olores, diferenciar lo que huele bien y lo que huele mal, para saber si una comida está buena o no, si la ropa está limpia o no, para distinguir qué olores nos gustan y cuáles no nos gustan, para reconocer a mamá, a papá por la colonia que utilizan… Y, a continuación, analizar las cosas que no podríamos hacer si no la tuviésemos: no podríamos percibir los olores, no podríamos saber cuáles nos gustan y cuáles no, qué cosas huelen bien y cuáles huelen mal, no podríamos sujetar las gafas de ver o de sol...



FICHA 6
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

1.    El enigma de Ali. Iniciar una conversación sobre la necesidad de alimentarse bien, con alimentos variados, cinco veces al día... Llevar al aula un plato con porciones de diferentes frutas. Decir a los niños: “Ali quiere comer manzana, pero ha encontrado este plato. ¿Cómo podemos ayudarle a descubrir los trozos que son de manzana? ¿De qué fruta son los demás trozos?”.
2.    Enseñarles una manzana sin pelar y describirla (usando diferentes sentidos: olor, tacto, vista). Pelarla y preguntar a los niños cómo es una manzana por dentro. Preguntarles si creen que se mantendrá igual la manzana si no la tocamos en un rato. Comprobarlo y, después, comer la manzana entre todos.
3.    Poner frutas u otros objetos en dos platos: uno con muchas y otro con pocas. Hablar de las cantidades observadas e insistir en los conceptos muchos/pocos. Escribir en la pizarra las palabras “MUCHOS” y “POCOS” para marcar dos grupos. Pedir a los niños que coloquen su troquel de Ali en la parte de la pizarra correspondiente para que se cumpla la condición indicada: muchos/pocos. A continuación, dar la mascota para llevársela a casa.

ACTIVIDAD DEL REVERSO. Trabajo de razonamiento experimental

El enigma de Ali. Observar las piezas de fruta y marcar las que no son manzana (fresa, plátano y melón).

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)

A) Poner un botón sobre cada niño y observar en qué grupo han puesto muchos botones y en cuál pocos. A continuación, quitar los botones donde hay pocos niños (niños que comen plátano) y colorear sus babis.
B) Colorear el babi de los niños de la ficha que están en el grupo donde hay pocos.
C) Pegar muchos gomets en el dibujo donde hay muchos niños, y pocos en el grupo que han coloreado.

OTRAS ACTIVIDADES

1.    A partir de la actividad 3 de la ficha, preguntarles qué otras frutas conocen, cómo son y cuál es su fruta preferida.
2.    Dividir el aula en dos grupos: uno con pocos niños y otro con muchos. Crear un círculo y cuando el maestro diga: “muchos”, deben meterse en el círculo los niños del grupo numeroso, y cuando diga: “pocos”, los del grupo más reducido.
3.    Proponerles dibujar nuestra cesta de frutas. Decir a unos niños que la dibujen con pocas frutas y a otros con muchas, y luego compararlas.
4.    Observar diferentes clases de fruta. Pedirles que traigan fruta para almorzar y que la identifiquen. A continuación, agrupar a los niños según la fruta que han traído e identificar si hay muchos o pocos tipos de fruta.



TÉCNICAS DE APRENDIZAJE

1.    Aplicar la técnica del análisis asociativo a la manzana. Espacio: ¿Cómo es? Tiene forma redondeada, suele ser de color verde, hay algunas que son rojas. ¿Dónde podemos encontrarla? En el árbol, en la frutería, en la nevera, en el frutero de la cocina, en la bolsa de la merienda… Tiempo: ¿En qué momento del día se suele comer? En el desayuno, en la merienda, como postre en la comida o la cena. Causa: ¿Por qué comemos manzanas? Están ricas, son un alimento sano, nos aportan vitaminas para crecer. Utilidad y trabajo: ¿Para qué sirve? Para tener una alimentación sana, para preparar distintos tipos de comida y bebida: puré, ensalada, mermelada, tartas, zumos… Origen y procedencia: ¿De dónde vienen las manzanas que hay en casa? Del árbol del huerto, de la frutería del barrio, del puesto de frutas de la tienda… Éticas, morales y sociales: ¿Qué debemos hacer para consumirlas de forma adecuada? Lavarnos las manos antes de comerla, lavar bien la manzana si la vamos a comer con piel…


FICHA 7

ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

1.    Enseñar a los niños a bailar Al corro de la patata (CD Cantamos) y hacerles caer en la cuenta de que se tienen que poner en corro. Se tienen que coger de las manos y dar vueltas. En el último verso deben agacharse sin soltarse de las manos.
2.    Dejar que los niños jueguen libremente con todo tipo de formas. Animarles a hablar sobre a qué han jugado, con qué elementos y qué forma tienen, etc. Agrupar los objetos de juego según la forma, y conversar sobre si son fáciles de apilar o no.
3.    Traer al aula diferentes fotografías de cuadros de Miró (hay fotografías en el CD PDI) y dejar que los niños se den cuenta de las formas y los colores que utilizaba. Elegir uno y animarlos a comentarlo libremente: si les gusta o no, qué creen que representa, qué ven en él, qué colores hay, etc.

JOAN MIRÓ (1893-1983)
Pintor nacido en Barcelona, vivió allí, en Mont-roig, en París…, hasta que se instaló en Mallorca los últimos años de su vida. Joan Miró pintaba con un estilo único muy personal, creía en lo que hacía y tenía gran curiosidad por experimentar. A partir de unos colores (azul, verde, amarillo, rojo, negro) y de unas formas, expresaba cómo veía el mundo y cómo lo imaginaba. Sus obras están en los museos más importantes del mundo.


ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)

A) Colocar los adhesivos y hacer con ellos una composición. Después, cuando estén convencidos, que peguen cada una de las formas.
B) Realizar una composición libre con las formas de la hoja de adhesivos en el espacio en blanco.
C) Dibujar líneas y formas con rotuladores de colores para completar su composición.

OTRAS ACTIVIDADES

1.    A partir de la actividad 2 de la ficha, proponer a los niños realizar una figura de una persona imitando las que hacía Miró con el juego de construcción de figuras geométricas.
2.    Observar la fotografía del cuadro de Miró, que se titula El disco rojo persiguiendo a la alondra, y comentarles que la alondra es un pájaro. Preguntarles si han visto alguna vez una y qué otros pájaros conocen: canario, loro…
3.    Recortar cartulinas de diferentes formas y colores y pedir a los niños que peguen las cartulinas y las coloquen en un mural. Se puede señalar el mural con el nombre del artista, por ejemplo: “Hemos trabajado a Joan Miró”.


TÉCNICAS DE APRENDIZAJE

1.    Realizar una entrevista a la alondra del cuadro. Plantear preguntas y respuestas del siguiente tipo:

–¿Quién es usted?
–Un personaje de un cuadro de Miró.
–¿Cómo se llama?
–Doña Alondra
–¿Qué clase de animal es usted?
–Soy un pájaro.
– ¿Le gusta estar en un cuadro de Miró?
–Sí, todo el mundo viene a verme y dice que le gustan mis colores.
–¿De qué colores la pintó Miró?
–Negro, azul y rojo.
– ¿Con quién está en el cuadro?
–Con el disco rojo que no deja de perseguirme y con una niña que se llama María.

FICHA 8

ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

1.    Salir al patio del colegio o ir a un lugar donde haya árboles a los que se les caigan las hojas y conversar con los niños sobre el paisaje: de qué color se ponen las hojas, si hay hojas por el suelo, si son hojas secas o casi, si la tierra está húmeda o seca, etc. Explicar qué es el otoño, que algunos árboles se preparan para aguantar el frío del invierno y pierden las hojas, etc. Pedir a los niños que recojan hojas del suelo y las lleven a clase.
2.    Animar a los niños a comparar las hojas que han recogido y proponerles que las clasifiquen según la forma, el color o la medida. A continuación, observar la simetría de las hojas: doblar verticalmente una hoja por la mitad de manera que coincidan las dos partes (si se dobla horizontalmente se ve que las partes no coinciden) y proponer a los niños que hagan lo mismo con las hojas recogidas preguntándoles si pasa lo mismo. Después, insistir en los colores terrosos del otoño y hacer un mural con las hojas mezclando los colores otoñales: marrón, rojo, amarillo...
3.    Escribir en la pizarra la frase “En otoño se va el calor y todo cambia de color” y ayudar a los niños a memorizarla. Se puede inventar una melodía o un ritmo para ayudarles a recordarla.

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)

A) Buscar rotuladores del color del otoño (naranja, rojo, amarillo y marrón) y comprobar que son los que necesitan. A continuación, hacer trazos libres con estos colores.
B) Realizar trazos libremente por la ficha con los colores propios del otoño.
C) Acabar de completar el dibujo con ceras de colores otoñales.

OTRAS ACTIVIDADES

1.    A partir de la actividad 2 de la ficha, proponerles crear hojas de otoño simétricas: doblar un folio por la mitad, abrirlo y echar pintura de colores del otoño (amarillo, marrón) en el interior del folio doblado. Cerrarlo y pasar la mano por la parte exterior del papel para que se extienda la pintura, abrirlo y ver la simetría que se ha creado. Recortar el papel en forma de hoja y hacer un mural.
2.    Aprender otro refrán sobre el otoño: “Calabazas coloridas en otoño recogidas”. Analizar qué quiere decir y comentar que es un fruto que se recoge en el otoño, que suele ser de forma redondeada y que sirve para hacer puré, dulces… ¿Para qué podemos utilizar también las calabazas?
3.    Dejar el dicho «En otoño se va el calor y todo cambia de color» escrito en la pizarra y proponer en grupos de tres o cuatro niños que hagan trazos libres en la pizarra con los colores del otoño (naranja, rojo, amarillo y marrón).

TÉCNICAS DE APRENDIZAJE

1.    Proponer un análisis asociativo sobre el otoño. Espacio: ¿Cómo es el paisaje en el otoño? Las hojas cambian de color verde a amarillo y marrón, los árboles pierden las hojas… Tiempo: ¿Cómo es el tiempo en otoño? Llueve más, hace frío. Causa: ¿Por qué nos gusta el otoño? Podemos calentarnos con la mantita, ponernos ropa de abrigo, comer chocolate caliente, comer castañas… ¿Por qué no nos gusta el otoño? Hace frío, llueve, se hace más pronto de noche, muchos días no podemos jugar en el patio ni en el parque… Utilidad y trabajo: ¿Para qué sirve el otoño? Para prepararnos para el invierno, para conseguir frutos propios de esta época del año, para que los árboles pierdan sus hojas viejas y les salgan, cuando vuelva el calor, las hojas nuevas… Profesiones del otoño: la castañera. Éticas, morales y sociales: ¿Cómo debemos comportarnos en esta estación? Debemos ponernos ropa de abrigo para evitar resfriarnos y caer enfermos.


FICHA 9

ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

1.    Llegar a la clase con un pañuelo en la cabeza, un cesto de castañas (o un cucurucho) y decir: “El primero de noviembre llegará y castañas asarás”. Preguntar a los niños si conocen las castañas y si las han probado alguna vez. Hablar de la figura de la castañera, el personaje protagonista de la canción, que vende castañas asadas o sin asar.
2.    Enseñar a los niños a cantar la canción La castañera (CD Cantamos) acompañada de gestos sencillos.
3.    Celebrar la fiesta de la bienvenida del otoño y, después, preguntar a los niños cómo se han sentido: si lo han pasado bien, si les gusta hacer una celebración todos juntos, etc.

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)

A) Colorear la falda de la castañera.
B) Colorear la falda de la castañera y decorarla con gomets.
C) Decorar con gomets toda la ropa que lleva la castañera.

OTRAS ACTIVIDADES

1.    Iniciar una conversación sobre las distintas formas de preparar y comer las castañas: crudas, asadas, cocidas, dulces… ¿Cómo las hemos probado? ¿Cómo nos gustan más?
2.    Secuenciar dibujos con las fases de crecimiento de la castaña, presentando tres viñetas: la primera con la flor, la segunda con el erizo verde y la tercera con el fruto saliendo del erizo ya de color marrón. Ayudarles a ordenarlas y explicarles el proceso de crecimiento. A continuación desordenarlos para volver a ordenarlos todos juntos.
3.    Escenificar una historia sobre la fiesta de la castañada: Érase una vez un grupo de niños y niñas a los que les gustaban mucho las castañas y decidieron celebrar la “fiesta de la castaña”. Para ello tenían que ir a comprar las castañas, al puesto de la castañera. Una vez que las habían comprado había que asarlas y comerlas. Después de comer las castañas la fiesta tenía que continuar. Todos estaban muy alegres y contentos; cantaban, bailaban, reían… Y a partir de aquí pedirles que continúen la historia como quieran.

TÉCNICAS DE APRENDIZAJE

1.    Aplicar la técnica de la entrevista a la castañera (al principio será el maestro quien hará las preguntas y dará las respuestas) y formular preguntas como:

–¡Hola! ¿Cómo se llama?
–¿En qué consiste su trabajo? ¿Qué le gusta más? ¿Qué le gusta menos?
–¿De qué otras formas sabe preparar las castañas?
–¿Qué materiales y utensilios necesita para su trabajo?
–¿Quién le enseñó el oficio?
–¿Lleva mucho tiempo trabajando de castañera?

FICHA 10

ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

1.    Jugar a recordar las partes de la cara y del cuerpo con el juego del rey.
2.    Representar con mímica lo que hay que hacer cada día para estar bien de salud y cuidar el cuerpo: dormimos y nos levantamos, nos vestimos, desayunamos (ñam-ñam), cogemos la mochila, vamos al colegio (andando, en autobús...), saludamos a todos cuando llegamos a clase, jugamos, cantamos... hasta que volvemos a casa, nos bañamos o duchamos, cenamos, nos acostamos, dormimos.
3.    Hacer sonidos con diferentes partes del cuerpo: con las manos aplaudir, hacer palmas de diversas formas, hacer el sonido de la lluvia...; con los pies golpear el suelo, correr, arrastrar los pies…, y con la voz gritar con alegría, llorar, bostezar... Después, proponer a los niños reconocer los sonidos del cuerpo que hay en el CD PDI.
4.    Explicar a los niños que acabarán el tema haciendo un ejercicio para aprender a relajarse.

RECURSO

Juego del rey
Los niños se agrupan en grupos de cinco o seis y eligen un rey o una reina (que se irá alternando de manera que todos pasen por este rol). El niño que hace de rey levanta o señala una parte del cuerpo y nombra la parte que ha escogido: “brazo”, “pie”, “mano”, “boca”... Los demás le imitan y mueven lo que les ha dicho el rey.

Ejercicio de relajación
Poner una música relajante (sonidos de la naturaleza, de pájaros en el bosque) y pedirles que se pongan por parejas. Uno se estira en el suelo boca abajo y el otro, con una pelota pequeña, le va dando un masaje por todo el cuerpo (le pasa la pelota apretando suavemente con la mano por la espalda, el culo, las piernas, la planta de los pies). Cuando se indique, cambiar los papeles.

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)

A) Montar el puzle sin sacar los troqueles y después pegar las piezas con ayuda del maestro.
B) Completar el dibujo de la ficha pegando los troqueles de las partes del cuerpo.
C) Añadir detalles con ceras en el dibujo: flores en el jardín, pájaros...

OTRAS ACTIVIDADES

1.    Escenificar diferentes actividades cotidianas e identificar qué parte o partes del cuerpo se están utilizando: comer, oler una flor, lavarse la cara, oír una canción.
2.    Para recordar las partes de la cara y su función, hacer una dramatización utilizando el muñeco de Ali. Los niños le harán las preguntas, al mismo tiempo que se señalan la parte de la cara correspondiente, del siguiente modo:
 Ali, ¿para qué sirven tus ojos?
– Para poder ver los colores de las flores.
– Ali, ¿para qué sirve tu nariz?
– Ali, para poder conocer todos los olores.
– Ali, ¿para qué sirve tu boca?
– Para poder probar todos los sabores.
– Ali, ¿para qué sirven tus orejas?

3.    Jugar al Juego de los espejos: agruparse por parejas y uno de los niños se toca la parte del cuerpo que el maestro indica y su compañero lo imita como si fuera la figura del espejo.
4.    Jugar al Juego de repasar siluetas: tumbar a algunos niños en el suelo de clase con diferentes posturas y repasar sus siluetas con tiza. Proponerles que observen cada silueta y que la representen con el cuerpo.

FICHA 11

ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE

1.    Poner la canción Con mi dedito (CD Cantamos) e ir señalando en el cuerpo de Ali (muñeco) las partes que se van nombrando en la canción. Enseñar la canción a los niños y cantarla en la versión instrumental.
2.    Mostrar a los niños dos cartulinas: sonido ( ) y silencio (Z). Pedir que canten la canción cuando se señale el sonido, y que parezca que canten cuando se señale silencio. Pedirles que, por parejas, uno haga un masaje al otro cuando el maestro enseñe el símbolo de “sonido”. Cuando señale el de “silencio”, tienen que estirarse para dormir. Después, se intercambian los papeles.
3.    Mostrarles imágenes de huellas de animales muy distintas. Darles pasta de modelar, plastilina o arcilla para que creen sus propias huellas (presionar el dedo, la mano el pie sobre la masa). Después, hacer lo mismo con piedras y hojas.

ACTIVIDAD SOBRE LA FICHA (MULTINIVEL)

A) Pegar libremente los gomets que hay en la hoja de adhesivos en el cuerpo de la niña.
B) Pegar un gomet pequeño sobre las partes del cuerpo que aparecen en la canción.
C) Pegar gomets a todas las partes del cuerpo que conozcan, incluso las que no ven (espalda).

OTRAS ACTIVIDADES

1.    Para trabajar el sonido y el silencio traer hojas secas y percibir el sonido que se produce al manipularlas de distintas formas: cuando las aplastamos con la mano, cuando se aplastan con los pies. Percibir el silencio que se produce cuando dejamos de tocarlas o pisarlas. Luego iniciar una conversación para identificar en qué situaciones se producen sonidos y en cuáles hay silencio.
2.    Hacer un corro y pedir a un niño que en el centro con los ojos tapados identifique con qué parte del cuerpo se produce un sonido que hacen los demás (palmas, patada en el suelo, emisión de sonidos con la boca…).
3.    Aprender el poema sobre el otoño y hacer un gesto y sonido para acompañar cuando decimos: “Tan, Tan”. Analizar con ellos la palabra “sien” identificando en qué parte de la cara se encuentra.

Tan, tan.
¿Quién es?
El otoño otra vez.
¿Qué quiere el otoño?
El frescor de tu sien.
No te lo quiero dar.
Yo te lo quiero quitar.
Tan, tan.
¿Quién es?
El otoño otra vez.

F. GARCÍA LORCA

OTRAS ACTIVIDADES

4.    Proponer un juego a los niños: cuando un instrumento suene, los niños tendrán que levantar las manos; cuando cogemos un instrumento y no suene (haga silencio), se tienen que poner las manos al regazo. Para atraer su atención y hacer el juego más divertido, coger un instrumento con la intención de hacerlo sonar, pero sin que se haga (haciendo ver que soplamos, por ejemplo, pero la flauta no suena).

PLÁSTICA

1.    Recordar el cuento ¿Qué te pasa, Minina? y explicarle a los niños que van a hacer una composición con el troquel de Minina, la protagonista del cuento.
2.    Preparar tiras de cartulina recortadas (si se ha hecho el taller, aprovechar las tiras del mural que han confeccionado los niños).
3.    Repartir esta ficha a los niños y, por mesas, dar bandejas con tiras de cartulina.
4.    Proponer que peguen las tiras de cartulina libremente por la ficha.
5.    Finalmente, pegar el troquel de Minina sobre su composición.

OTRAS ACTIVIDADES

1.    Como paso previo a la elaboración del collage, proporcionar a los niños distintos materiales de diferentes texturas, con los que se podría confeccionar el collage sobre el cuento de Minina, para que experimenten a través del tacto y la vista.
2.    Mientras se realiza el collage, verbalizar cada una de las acciones que se realizan y a continuación ejecutarlas.



TÉCNICAS DE APRENDIZAJE

Hacer un torbellino de ideas sobre cómo crear el collage. ¿Qué materiales podríamos utilizar para hacer el collage? Tiras de papel de colores, tiras de papel de periódico, plastilina, hojas secas, piedrecitas… ¿Dónde podríamos conseguir esos materiales? En la clase, en el patio, en casa, en el parque… ¿Quién podría acompañar a Minina en el collage? Nuestra amiga Ali, la mamá de Minina, nosotros… Entre todos elegir entre las distintas posibilidades: con qué material elaborar el collage, dónde vamos a conseguir el material y quién va a acompañar a Minina en el collage


5. RECURSOS Y MATERIALES

MATERIAL DEL ALUMNO
Cuaderno 1 ¿Cómo somos?
¿Qué hemos aprendido? (Cuaderno 1)
Adhesivos
Troqueles
Cuento ¿Qué te pasa Minina?
Dialogar y pensar en familia (1º trimestre)
CD TIC
CD Cantamos

MATERIAL DEL MAESTRO
·           Orientaciones didácticas primer trimestre
·           Orientaciones didácticas de música
·           Orientaciones didácticas de plástica
·           Orientaciones didácticas de psicomotricidad
·           Cuaderno fotocopiable de ampliación y refuerzo
·           Dialogar y pensar en el colegio
·           Colorines digital:
 – CD Cantamos (canciones y audiciones)
 – CD TIC (actividades interactivas)
–  PDI (actividades para pizarra digital)
–  CD Recursos


MATERIAL PARA EL AULA
·         Muñeco de Ali
·         Cuaderno Jugamos y aprendemos
·         Material de la caja de aula
·         Mural cuaderno 1
·         Grandes cuento para compartir:  Dos fantasmas en pijama
MATERIAL ESCOLAR
Lápiz, ceras blandas, ceras duras, cola blanca, pinceles, catulinas, papel continuo, rotuladores de colores.

OTROS MATERIALES
Fotografías de caras, muñecos, ropa de muñecos, cesta con utensilios de aseo, objetos olorosos, hierbas aromáticas, botes de plástico, alcohol, colador, porciones de fruta, hojas de árbol secas, castañas, hojas de periódico, piedras, pelotas de plástico

6. EVALUACIÓN

6.1. EVALUACIÓN DE LOS ALUMNOS
En la Educación Infantil, la evaluación es global, continua y formativa.

A lo largo del curso, podrán utilizarse los siguientes instrumentos de evaluación:
  • Entrevistas con las familias.
  • Observación sistemática.
  • Análisis de las producciones de los niños y niñas.

De forma específica, se cuenta con los siguientes elementos que se podrán utilizar al finalizar esta unidad:
  • Cuaderno de evaluación y seguimiento
  • ¿Qué hemos aprendido? (Cuaderno 1)
  • Autoevaluación en algunas fichas del alumno
  • CD de recursos (plantillas de evaluación y seguimiento)

           
6.2.  PROCESOS DE ENSEÑANZA Y PRÁCTICA EDUCATIVA
Los procesos de enseñanza y la práctica educativa deberán evaluarse en relación con el logro de los objetivos educativos de la etapa y de las áreas. Dicha evaluación supone analizar diversos elementos del proceso de enseñanza-aprendizaje. Para registrar la adecuación o no de cada aspecto puede utilizarse el siguiente cuadro:

ADECUADO
NO ADECUADO
Los objetivos y contenidos propuestos


Los criterios de evaluación de los alumnos


Evolución del desarrollo y del proceso de aprendizaje


Medidas de individualización de la enseñanza y de atención a la diversidad


Programación y su desarrollo


Estrategias de enseñanza-aprendizaje


Aprovechamiento de los recursos del centro


Funcionamiento de los mecanismos establecidos para favorecer y garantizar las relaciones con las familias


Coordinación y colaboración entre los profesionales implicados en la práctica educativa


La distribución del tiempo



miércoles, 16 de marzo de 2016

DEFENSA ORAL DE UNA PROGRAMACIÓN DIDÁCTICA-OPOSICIONES EDUCACION

                              DEFENSA ORAL PLAN APOYO Y UUD




ÍNDICE
0. JUSTIFICACIÓN. 4
1. ANÁLISIS DEL CONTEXTO: 5
1.1. Descripción del centro……………………………………………………………… 5
2. ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL AULA DE APOYO A LA
INTEGRACIÓN. 6
2.1. Organización espacial…………………………………………………………….. 6
2.2. Materiales didácticos del aula…]
3. PLAN DE APOYO. 10
3.1. Descripción del alumnado con necesidades educativas especiales para el que se elabora el
plan de apoyo…………………………………………………………………….. 10
3.2. Medidas del plan de apoyo………………………….............................................. 14
3.3. Programación didáctica…………………………………………………………...] 16
3.4. Evaluación de la programación………………………………………………….. 23
3.5. Distribución de la programación en unidades didácticas………………………… 24
UNIDAD DIDÁCTICA 1: NOS RELACIONAMOS CON EL EXTERIOR. 24
UNIDAD DIDÁCTICA 2: LOS ALIMENTOS Y LA DIGESTIÓN…] 25
4. CONCLUSIÓN 46
5. BIBLIOGRAFÍA. 46
JUSTIFICACIÓN
[…La programación o planificación permite, entre otros aspectos, tomar conciencia de la
intencionalidad que preside la intervención... De esta manera, planificar es una ayuda
indispensable, para poner en práctica una enseñanza de calidad.
De este modo atendemos así a los alumnos/as, ya que según la LOMCE 8/2013
el currículo se orientará a permitir una organización flexible, variada e
individualizada facilitando la atención a la diversidad con un curriculum común.
Paralelamente, se asumen los principios de… que les permitan una organización flexible y una atención personalizada como se recoge en el D.108/2014 del Consell, lo que sustentala importancia del Plan de Apoyo y la adaptación de los objetivos a nuestro alumnado…]
1. ANÁLISIS DEL CONTEXTO
1.1. DESCRIPCIÓN DEL CENTRO
RESPUESTA A LA DIVERSIDAD DESDE EL CENTRO ESCOLAR
Los centros educativos deben establecer unas líneas de actuación para atender al alumnado
con necesidades educativas especiales integrado en las mismas…]
2. ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL AULA DE APOYO A LA
INTEGRACIÓN.
2.1. ORGANIZACIÓN ESPACIAL
PLANO INFORMATIVO DEL AULA
2.3. VISIÓN GENERAL DEL ALUMNADO DEL AULA DE APOYO.
Se trata de un grupo de 12 alumnos que presentan diferentes necesidades educativas:

Enseñar  o comentar la tabla de alumnos que atiendes muy brevemente (alumnos, NEE y Respuesta Educativa)

3. PLAN DE APOYO.
3.1. DESCRIPCIÓN DEL ALUMNADO CON NECESIDADES EDUCATIVAS
ESPECIALES PARA EL QUE SE ELABORA EL PLAN DE APOYO
DESCRIPCIÓN DE JESÚS:
SITUACIÓN ACTUAL
Datos familiares
Jesús es un niño de 9 años que se encuentra escolarizado en cuarto de primaria. Pertenece a una familia cuyo nivel socioeconómico es medio-bajo…]
Datos médicos de interés
El niño presenta trastorno de la atención con hiperactividad, ésta es tratada con medicación
farmacológica …]
HISTORIA ESCOLAR
Años de escolarización en el centro
Jesús lleva escolarizado desde los cuatro años, anteriormente no estuvo en ningún otro
centro…]
Modalidad de escolarización
Está escolarizado en un aula ordinaria como referencia, concretamente en el aula de 4º de Primaria, con periodos de apoyo variables …]
Motivación y estilo de aprendizaje
Jesús es un niño que precisa de la ayuda y supervisión de alguien para realizar las tareas, por lo que su atención mejora si recibe tratamiento individualizado…]
NIVEL DE COMPETENCIA CURRICULAR
Su nivel corresponde aproximadamente a 2º de Primaria. Su desfase se encuentra sobre
todo en las áreas instrumentales…]:
Competencia en Comunicación Lingüística: presenta una buena expresión y comprensión oral.
En relación con la lectura…] Competencia matemática: Jesús tiene adquirida la noción de cantidad del 0 al 99…] Competencia social y ciudadana: como consecuencia de las conductas incontroladas…] Autonomía e iniciativa personal: Presenta dificultades en la organización de sus propias tareas…]
NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
Relacionadas con el desarrollo de las capacidades básicas: Reeducar la atención de forma selectiva y establecer tiempos de atención cada vez más amplios, utilizando técnicas para obtener su máximo control y atención…]
Relacionadas con las competencias básicas y las áreas del currículum: Fomentar la
socialización. Aprender de forma progresiva aspectos sobre las áreas instrumentales.
DESCRIPCIÓN DE NATIVIDAD:
SITUACIÓN ACTUAL
Datos familiares
Natividad de 9 años de edad, vive en un ambiente socioeconómico bajo, en una familia
desfavorecida socialmente. Los Servicios Sociales…]
Datos médicos
Presenta una discapacidad intelectual leve detectada cuando fue escolarizada en el centro escolar, a la edad de 6 años…]
DESCRIPCIÓN DE ROCÍO.
SITUACIÓN ACTUAL
Datos familiares:
Rocío es una niña de 10 años que pertenece a una familia cuyo nivel socioeconómico es
medio-bajo…]
Datos médicos:
Presenta una discapacidad intelectual leve de probable origen prenatal, además lleva
asociada una dislalia …]

3.2. MEDIDAS DEL PLAN DE APOYO
MEDIDAS EDUCATIVAS
Los tres alumnos/as destinatarios del plan de actuación cuentan con una adaptación
curricular individual, que se desarrolla en el Aula Ordinaria y se refuerza en el Aula de Apoyo a la Integración..].
ATENCIÓN EN EL AULA DE APOYO
Para llevar a cabo las tareas que se derivan de la presente programación, como maestra del aula se realizan las siguientes actividades básicas, algunas derivadas del Decreto 108/2013 por el que se aprueba el Reglamento Orgánico…]
ETC ETC

Os adjunto correo por si queréis la defensa oral en su totalidad: marcos.cotaina@hotmail.com

martes, 15 de marzo de 2016

EL DESARROLLO SOCIAL DEL NIÑO AUTISTA

AUTISMO. EL DESARROLLO SOCIAL DEL NIÑO AUTISTA

Cuando se produce cualquier situación de interacción social (ya sea entre adultos, adulto-niño, o niño-niño) el flujo de información que se suscita entre los componentes de la relación es un flujo constante, variado, rico y complejo para cuyo "aprovechamiento" parecen estar preparadas las personas normales. Es decir, sin necesidad de hacer elaboraciones intelectuales las personas saben "leer" esa información sin esfuerzo, independientemente, al menos en parte, de sus capacidades intelectuales.

Las claves que regulan la relación y el intercambio social se caracterizan por que son:
sutiles: expresiones emocionales, entonaciones o expresiones corporales que se producen de manera "suave", "difuminada" o de "señal débil".
complejas: compuestas de varios elementos, como entonaciones más expresiones más actos corporales, etc.
pasajeras: esto es, de escasa presencia en el tiempo, o, dicho de otra manera, de rápida desaparición. Por ejemplo, la palabra es pasajera, cuando decimos algo, después del sonido del último fonema no queda nada más que la representación mental de la palabra o de su significado.
y variadas: las respuestas o reacciones -contingencias- socioemocionales no son idénticas de una ocasión a otra; las personas reaccionamos ante las acciones sociales de los demás de manera diferente en una u otra ocasión.
Sin embargo, pese a la complejidad del procesamiento eficaz de este tipo de estímulos, las personas estamos preparadas para obtener la información adecuada de ellos y para relacionarnos con los demás aún estando inmersos en un "torrente estimular" de estas características. Se diría que las personas no necesitamos hacer un ejercicio cognitivo consciente para entender el curso de la relación, no necesitamos traducir esas claves a significados a través de una capacidad metacognitiva (en un sentido simple de pensar acerca de nuestros pensamientos) sino que lo realizamos como si no nos diéramos cuenta. Un símil podría ser el hecho de respirar: lo realizamos pero no necesitamos pensar en ello, ni voluntad específica de realizarlo; es más, si lo intentamos hacer consciente e intencionado, lo más seguro es que nos entrara una pequeña taquicardia, pues habríamos entorpecido el propio proceso normal de respiración.

Pues bien, podríamos decir que las personas con autismo fallan precisamente en procesar claves estimulares cuyas características sean las de sutileza, complejidad, variedad y transitoriedad. Para procesar estas claves, probablemente tengan que hacer un ejercicio consciente, en el sentido de cognitivo. E imaginemos si en el transcurso de una relación social tuviéramos que pararnos cada poco tiempo porque nuestra velocidad de procesamiento de información es menor que la velocidad de transcurso de la estimulación (sería como ver una película en video y cada pocos segundos tener que repetir la escena, volviéndola a pasar, ponerla a velocidad lenta, etc.). Claramente podemos comprender lo invalidante que resultaría una alteración de este tipo para el mantenimiento de relaciones sociales en marcos naturales.

Una secuencia de interacción social se caracteriza por el conjunto encadenado de acciones y reacciones de cada uno de los miembros de la interacción. Es decir, en una secuencia de interacción social, por ejemplo entre un bebé y un adulto, la acción realizada por uno de ellos deja abierta la posibilidad de reacción, o respuesta, por parte del otro, siendo esta reacción, a su vez, una acción que origina la reacción del otro, y así sucesivamente. En el desarrollo normal estas secuencias de acción-reacción se producen armónicamente, y las acciones y reacciones, tanto del bebé como del adulto, "encajan" sin mayores problemas en los "huecos" que cada uno de los actores ofrece para la intervención del compañero de interacción.

Pero, qué ocurre, sin embargo, en el caso del autismo. En primer lugar, se puede hipotetizar que el bebé con síndrome de autismo no viene tan preparado, biológicamente hablando, para la construcción del conocimiento social a través de la relación como lo viene el bebé normal.

Si tenemos en cuenta las informaciones retrospectivas de los padres, nos encontramos con una serie de datos que parecen ser compartidos por una mayoría de los niños autistas. Los padres los califican como bebés ó excesivamente tranquilos ó excesivamente inquietos. En general, son bebés en los que las actuaciones de los padres no parecen modificar (ni en un sentido ni en otro) su comportamiento. Los padres manifiestan cierto sentimiento de indefensión y perplejidad ante los intentos de interacción con su hijo. Sus actuaciones no parecen encontrar, entre las acciones del bebé, huecos en los que insertarse. A nivel corporal el bebé es o rígido o especialmente 'blando', es decir, no parece haber un amoldamiento en la expresión del cuerpo del bebé autista al cuerpo de sus padres.

Los intentos de estimulación de los padres parecen no encontrar eco en su hijo. Las conductas sociales -sociales en el sentido de que los adultos pueden atribuirles intención social- como la sonrisa, gorjeos, movimientos, etc., son escasos, y, si existen, no se insertan en formatos de relación de una manera significativa. El bebé autista, según frecuentemente cuentan los padres, no alza los brazos cuando va a ser cogido, no anticipa.

En definitiva, podríamos decir que, aún a pesar de la ausencia de datos sobre bebés con autismo, éstos manifestarían severos problemas en el transcurso de las secuencias naturales de interacción social recíproca.

Siguiendo un esquema evolutivo, se analizan a continuación las principales etapas que, desde el nacimiento hasta la vida adulta, tienen lugar en cuanto al desarrollo social de la persona autista.
DESARROLLO SOCIAL TEMPRANO
El bebé posee una serie de comportamientos sin finalidad aparente, de carácter predominantemente fisiológico y que se dan en un medio físico y social determinado, medio que va a reaccionar a sus comportamientos revistiéndolos de ciertos significados. Estas conductas se denominan expresivas, y sobre ellas se irán construyendo las posteriores habilidades del niño. A continuación, vamos a revisar las principales pautas o logros interactivos que se dan durante las primeras etapas del desarrollo.
Programas de sintonización y armonización
En lo que al desarrollo social se refiere, tiene una relevancia absoluta el hecho de que el bebé esté preferentemente orientado para elegir aquellos parámetros de estimulación de su medio que se sitúan precisamente en torno a las características que definen a sus congéneres. Los neonatos prefieren estímulos fuertemente estructurados, desde el punto de vista perceptivo, tridimensionales, móviles y relativamente complejos, dependiendo de la edad, estímulos de contornos curvilíneos, medianamente brillantes, coloreados y con elementos abultados; características que definen a la cara humana. Algo semejante se puede decir de las preferencias sonoras de los bebés.

En lo que se refiere a la sintonización, la observación clínica indica que estos niños no muestran preferencia por los ojos, cara, ni una atención especial a la voz humana en edad temprana. Pero aún no existen estudios experimentales que midan el grado de esta alteración.

Estos programas de "sintonización", de orientación preferente hacia los miembros de su propia especie, son complementados por los programas de "armonización", que parece preparar al bebé para dar respuestas a las estimulaciones de sus congéneres de acuerdo a ciertos esquemas de armonía.

Estos esquemas de armonía pueden consistir en respuestas de grupos musculares "sincrónicas" a los estímulos auditivos de la voz humana, donde los niños autistas dan múltiples respuestas al sonido como un eco, y demoran su respuesta si se les compara con los niños normales, dando muestras así de una alteración en la sincronía interactiva; o en la evocación de respuestas propias semejantes a las presentadas por el estímulo social y que caben en la competencia del bebé, protoimitación, característica, que aunque no cuenta con muchos datos de neonatos autistas, es bien sabido que su adquisición y uso es una de las capacidades alterada en estos niños.
Percepción de contingencias
La repetición de los esquemas expresivos - conductas del niño y respuestas del medio, diferenciadas según sea medio físico o social- va a posibilitar que el niño perciba el esquema como un todo, es decir, perciba que sus propias conductas generan unas respuestas determinadas en el medio (relación de contingencias).

Aunque algunos autores han hipotetizado que la dificultad para asociar respuestas propias con las contingencias estimulares del medio social podría ser la causa de las alteraciones interactivas de los autistas, este supuesto no está todavía validado experimentalmente. Sin embargo, esta hipótesis permitiría explicar la necesidad ansiosa de que el ambiente permanezca constante por la incomprensión de la relación de contingencias y, por lo tanto, la impredictibilidad del medio. También esa hipótesis explicaría por qué los ambientes estructurados producen mejores resultados terapéuticos que los laxos.

Por tanto, debemos valorar con especial detenimiento los juegos de repetición que se realizan entre niño y figura de crianza aproximadamente de los dos a los cuatro meses. Estos juegos de repetición, que implican el mecanismo de percepción de contingencias, son el origen de la interacción intencional, porque cuando el adulto presenta estímulos contingentes y repetidos (de la misma gama) ante las distintas respuestas del niño, está estableciendo las bases de la predictibilidad indispensable en toda comunicación.
Predictibilidad
Una vez que el niño es capaz de predecir que, frente a estimulaciones del medio, él ejecuta unas conductas que, a su vez, van seguidas de respuestas de su entorno, está en disposición de anticipar, por una parte, esas respuestas del medio; y por otra, de prever los pasos de los que consta la estimulación antecedente. Por ejemplo, el niño prevé que su lloro va seguido normalmente de proximidad física del adulto, comienza a relacionar en cadena ciertos movimientos de los adultos, y esto le permite anticipar cuál será su respuesta; por ejemplo, levanta los brazos para que le cojan cuando se acerca el adulto.

1En esta etapa, de los dos a los cuatro meses, tiene lugar lo que Trevarthen denominó intersubjetividad primaria. La intersubjetividad es el acceso a las representaciones de otras personas, y es el proceso de compartir el significado. A este nivel, el significado que se comparte es un significado emocional: el bebé da respuestas de complemento a las expresiones emocionales de los adultos. Cuando el niño responde con respuestas expresivas a las respuestas expresivas de los demás, en cierta medida las reconoce y, además, las está diferenciando claramente de las que da a estímulos no humanos.

El hecho de que los niños autistas no levanten los brazos cuando van a ser cogidos no es simplemente una expresión de desinterés o falta de motivación, sino el resultado de su dificultad para anticipar acontecimientos e interpretar señales.

Es muy relevante la consideración de la conducta autista a este nivel porque si algo caracteriza precisamente el síndrome es su impredictibilidad.

Impredictibilidad en sus dos posibilidades; en primer lugar hacia el adulto, padre o profesor, porque producen perplejidad y desconcierto cuando uno trata de entender sus señales. En segundo lugar, las graves dificultades que parecen tener para prever el curso sucesivo de las acciones compartidas, por ejemplo, no levantar los brazos cuando van a ser cogidos. Por esta razón tampoco son capaces de preparar las manos para recibir una pelota cuando se la lanzan.

La emisión de respuestas sociales a la percepción de contingencias es el comienzo de un esquema evolutivo que se puede describir con los conceptos de predictibilidad, anticipación e intención, y que parece estar alterado en autismo.
Esta alteración se mostraría en tres clases de perturbaciones muy características del autismo infantil:
La falta de respuestas anticipatorias.
La emisión de conductas ritualistas y obsesivas, y el deseo de que el ambiente no cambie.
Las deficiencias en el desarrollo de la acción intencional.
Apego
Siguiendo con el análisis del primer año, son dos los procesos que aparecen entre los 2cuatro y los ocho meses, y que son fundamentales para el logro de la relación social primaria: el desarrollo de la vinculación y del apego.

A pesar de la ausencia de estudios precoces con niños autistas podemos recomponer etapas muy tempranas de su vida en base a historias clínicas, en las cuales se revela que los autistas cuando menos no adquirieron el apego específico a una edad normal, sino que en los mejores casos tuvo un desarrollo posterior. Sin embargo, también podemos suponer que existe una seria alteración en su vinculación o apego inespecífico, mucho más primario y adaptativo.
Conducta Intencional
3De los ocho a los doce meses aparecen las conductas intencionales. Si en el estadio anterior la madre debía iniciar la interacción y entonces el niño podía insertar su repertorio, ahora es el niño el que trata de producir ciertos efectos en los demás.

Los comienzos de una auténtica comunicación intencional pueden observarse hacia los nueve meses, cuando el niño puede coordinar esquemas de interacción (orientados a personas) y esquemas de acción (orientados a objetos).

Así, las primeras conductas intencionales comunicativas tienen por meta el logro del objeto mediante una persona. En este contexto, los dos sistemas comunicativos que van a surgir son los protoimperativos y los protodeclarativos.

El protoimperativo surge cuando el niño se sirve del adulto para conseguir el objeto.

Hacia el final del año, aparecen los protodeclarativos. En este caso, el objeto de la comunicación es compartir la experiencia con otra persona y el instrumento es el objeto. Los protodeclarativos implican un nivel de identidad mucho más alto a partir de una necesidad de compartir la experiencia con los otros.

En general, los niños autistas no suelen servirse de los objetos para evocar la atención de los que les rodean, y conductas como señalar con el índice o tratar de dirigir la atención del otro por cualquier medio constituyen una carencia muy habitual.

La aparición de los protodeclarativos indica el comienzo de la verdadera intención comunicativa y de la capacidad de relacionarse con las personas como personas, diferentes del "yo". En opinión de Trevarthen, el niño manifiesta una intersubjetividad secundaria, es decir, una motivación deliberada por compartir los intereses y las experiencias con otras personas.

Este esquema será en el que se inserte la adquisición de las primeras palabras, y participará en el desarrollo de la función simbólica. Es precisamente en este punto en donde los niños autistas fracasan, incluso en niveles de inteligencia altos, y presentan graves dificultades, que no consiguen superar a lo largo de su desarrollo. Este fallo en el desarrollo de los primeros esquemas intencionales y de la intersubjetividad es lo que nos explicaría la incapacidad del niño autista para conocer las emociones de los otros, reconstruirlas, aprender los patrones adecuados de la expresión de los sentimientos, comprender la naturaleza de la relación con los demás, entre ellos y con él, entender las creencias del otro...
La comunicación afectiva y la expresión de emociones
A lo largo del primer semestre de vida, el niño va emergiendo como un ser humano social ayudado por un fuerte bagaje biológico. El niño va a contar con unas capacidades perceptivo-motoras y afectivo-emocionales que le permitirán establecer intercambios sociales. La sonrisa y el llanto evolucionan pasando de ser una actividad refleja a constituir una respuesta social, que hacia los seis meses se convertirá en un comportamiento instrumental producido para provocar respuestas sociales.

Estudios clínicos y experimentales coinciden en que las expresiones faciales, gestos y vocalizaciones expresivas de emociones son, a menudo, anormales e idiosincrásicas en los niños autistas de todas las edades y cocientes intelectuales; a los niños autistas parece que les falta la coordinación intraindividual de la expresión y conducta afectiva del niño normal. Esta coordinación es sumamente importante para la obtención de patrones de conducta entre niños y adultos, especialmente si van a compartir sentimientos.
DESARROLLO SOCIAL A PARTIR DE LOS DOS AÑOS
Antes del año y medio o los dos años, la relación entre el niño y las figuras adultas de apego es básicamente diádica (niño-madre; niño-padre). Estas interacciones didácticas se caracterizan por ser muy absorbentes (gran dedicación), asimétricas (el adulto organiza y controla la interacción) y permisivas (el niño no es considerado aún como alguien que puede obedecer).

A partir del año y medio, aproximadamente, se producen ciertos cambios en el niño, el entorno y en la propia relación entre ambos.

El niño adquiere competencias motoras nuevas (mayor control y precisión manipulativa), mentales (simbolismo) y lingüísticas (adquisición del lenguaje) que le permitirán una mayor autonomía y una representación de la realidad (no sólo experimentación). Pero el niño aún no ha interiorizado la moral, ni sabe ponerse en el lugar de los demás.

Los cambios que se refieren al medio giran en torno a exigir del niño más autonomía, control e independencia
.

A partir de esta situación tienen lugar los conflictos de rivalidad afectiva (celos fraternales), conflictos en las relaciones con los iguales y conflictos con la autoridad que los adultos intentan imponer.

Con todo, existen algunos procesos que por su importancia merecen ser analizados con mayor profundidad.
Desarrollo del simbolismo
Si admitimos que el niño comienza a simbolizar a través de un proceso que es esencialmente interpersonal en su naturaleza: el proceso de inferir y comprender los estados mentales de los demás y ponerse en su punto de vista, tal y como defiende la Teoría de la Mente, podemos imaginar cómo una alteración de los mecanismos de identidad y de reconocimiento afectivo que están en la base de la interacción puede dar lugar a una fuerte alteración de la función simbólica.

Desde un punto de vista simple, el simbolismo es la función que permite almacenar, crear o compartir referentes abstractos sobre los objetos o experiencias no presentes. El desarrollo del simbolismo es el proceso de "trascender" de la realidad concreta hacia referentes abstractos compartidos. El simbolismo es favorecido por el hecho de que no sólo los niños refieren diferentes objetos de la misma forma, sino también porque pueden referirse a un mismo objeto de diferentes formas.

En un sentido evolutivo, el mundo simbólico permite desdoblar la realidad, y permite al niño jugar y "simular" con el mundo emocional sin sufrir las condiciones que en el mundo real harían muy peligroso su desarrollo.

En la actualidad, la mayor parte de los autores coinciden en señalar que es a partir de los dieciocho meses cuando se desarrolla esta capacidad meta-representacional (simbólica), aunque no se coincide en cuanto al origen de la misma.
En los autistas encontramos serias alteraciones en todas las áreas que definen el mundo simbólico: lenguaje, juego simbólico, engaño, conducta cooperativa o competitiva, etc. Estas alteraciones simbólicas en autistas sólo pueden entenderse en el contexto de su origen interactivo y de las dificultades para percibir contingencias y, por lo tanto, para anticipar y predecir las conductas de los demás.
El papel del juego en el desarrollo del niño
Aunque se considera que lo "social" inunda todas las actividades del niño, no se puede cerrar este apartado sin hacer una mención especial al juego que es, quizá, la actividad social más pura.

El juego no es, fundamentalmente, una actividad placentera, sino que más bien el niño satisface ciertas necesidades a través del juego. El niño en edad preescolar entra en un mundo ilusorio e imaginario, en el que los deseos irrealizables encuentran cabida: este mundo es lo que llamamos juego. La imaginación constituye un nuevo proceso psicológico para el niño.

Para Piaget, las diversas formas que va cobrando el juego, son consecuencia directa de las estructuras mentales del niño. Al mismo tiempo, el juego contribuye al establecimiento de nuevas estructuras mentales, que determinan a su vez, otros cambios en las formas del juego.

Durante el período sensoriomotor el juego consiste en la repetición de las habilidades motoras por el mero placer de ejecutarlas. Esta deformación de la realidad (asimilación) en beneficio de los esquemas de acción (acomodación) cumple una función importante: la consolidación de las acciones que previamente habían tenido que acomodarse a la realidad. En otras palabras, el juego surge cuando la conducta ha perdido su objetivo o función y se continúa o repite por el mero placer de su ejecución.

Del ejercicio de estos esquemas motores surge el símbolo. Repitiendo el esquema de acción fuera del contexto, el niño adquiere una rudimentaria conciencia de "hacer como si", de sustitución de la situación por el gesto que la representa.

El juego, de dos a siete años, consiste en el ejercicio de que cualquier cosa puede representar a cualquier otra. Se trata también de compartir una experiencia más o menos lúdica entre al menos dos personas.

Pero además, el juego es un método para la elaboración de normas sociales, para el control recíproco, para la justificación moral. Así se desarrolla el juego de reglas, de la regla sagrada que proviene de los adultos a la codificación de las reglas y la discusión de cada aplicación.

En autistas, el juego es una de las actividades más deterioradas que podemos encontrar. Y esto es así, porque tal y como se viene exponiendo, las dificultades de anticipación, relación con iguales y simbolismo van a influir en buena parte en el desarrollo del juego.

Aunque, en cada niño el nivel de juego dependerá del su capacidad intelectual, simbólica y comprensión lingüística, la mayor parte de los autistas mantienen juegos muy motores, de estimulación física y repetitivos.
La inferencia social
A los dieciocho meses, el niño posee un concepto de persona caracterizado principalmente por la idea de que el mundo experiencial de los demás y el de sí mismo es, fundamentalmente, semejante. Los procesos de identidad han trabajado garantizando los suficientes formatos de interacción básica como para provocar que la madre le trate como un organismo humano.

A partir de este momento, comenzarán a desarrollarse los mecanismos que posibilitarán el conocimiento de los demás como mentes coyunturalmente distintas. La reconstrucción de los estados de conocimiento de los demás se desarrollan en el período preoperatorio, y van consolidándose a lo largo de la vida. Mentir, el juego de representación y las reglas sociales son pasos hacia el perfeccionamiento de la capacidad de saber cómo son los demás.

Adoptar la perspectiva de una persona, es decir, ponerse simbólicamente en su lugar, es un método para obtener información de lo que esa persona está viendo, de lo que piensa o de lo que siente. El método, como tal, puede aplicarse a numerosas situaciones y en relación con distintos sistemas conceptuales (espaciales, psicológicos, sociales, etc.).

La importancia del desarrollo de esta capacidad para ponerse en el lugar del otro para conocer o predecir sus estados de conocimiento, consiste en que nuestra vida social está continuamente plagada de este tipo de inferencias sociales; cualquier conversión, por ejemplo, requiere de un conocimiento previo del estado mental del otro, por lo menos para saber qué idioma comprende.
La teoría de la mente
En los últimos años se viene desarrollando una serie de estudios bajo el nombre de "teoría de la mente" que pretenden atribuir al autismo un déficit específico a la hora de realizar inferencias sociales.

En 1985, Baron-Cohen, Leslie y Frith afirman haber descubierto un déficit cognitivo específico del autismo, un déficit que permitiría explicar los retrasos y alteraciones de la comunicación y de la comprensión del mundo social que presentan los niños autistas. Estos investigadores proponen que los autistas carecen de la capacidad meta-representacional básica que permite atribuir a otras personas estados mentales diferentes de los propios, inferir sus intenciones, creencias y conocimientos, y anticipar su conducta en función de tales interferencias. Esta capacidad meta-representacional está definida como "Teoría de la Mente".

Conviene insistir en que esta atribución de estados mentales de otros constituye una habilidad meta-representacional y no sólo representacional, porque la conducta está determinada no sólo por el hecho de que el niño se represente una situación de cierto modo, sino también por su capacidad de representar la relación de representación misma. En otras palabras, tenemos que atribuir al niño creencias acerca de las creencias de los demás, una representación sobre las representaciones de los demás.

Diversos autores coinciden en que el niño desarrolla hacia los dos años la capacidad de construir representaciones de segundo orden. Manifestaciones de este desarrollo son, por ejemplo, el juego de roles, el juego simbólico, el empleo de verbos psicológicos referidos a estados mentales y el desarrollo de la capacidad de engañar.

Sin embargo, el niño autista no puede atribuir estados mentales, de conocimiento o creencias a otras personas, independientemente de su capacidad intelectual. El autista sería incapaz de ponerse en el papel del otro o interpretar su estado mental.

El valor de las hipótesis de Baron-Cohen y su grupo es que nadie antes había sugerido que los niños autistas tenían dificultades en atribuir intenciones, creencias y deseos, e incluso había otras muchas explicaciones del retraso social de los autistas. Sin embargo, es muy discutible que la capacidad meta-representacional sea esencialmente de naturaleza cognitiva y que esté biológicamente determinada.
La construcción del concepto de persona
De alguna manera, el proceso de construcción de las inferencias sociales que se ha descrito no sería más que una parte -seguramente la más importante- de las posibles expresiones de una idea de persona más básica. Esto es, la comunicación, las conductas sociales parten de la aceptación de un esquema de persona ya elaborado: persona es alguien fundamentalmente equivalente a mí, cuyo comportamiento en cierta medida puedo predecir en base a índices y del que reconozco una buena serie de señales de identidad como sexo, edad, etc.

Sin embargo, el estudio del origen de este concepto puede ofrecer buenas explicaciones de cómo los autistas perciben el mundo social y, por lo tanto, una explicación de su comportamiento.

A la hora de considerar cómo pueden los niños autistas comprender la naturaleza de otra gente y examinar si han construido o no ese conocimiento, es necesario tener en cuenta tres factores. En primer lugar, la ambigüedad del mismo concepto de persona; en segundo lugar, que es muy posible que la construcción de ese conocimiento pueda realizarse por diferentes vías; y en tercer lugar, la gran variabilidad que encontramos entre unos niños autistas y otros.
La investigación, hasta el momento, y la experiencia clínica parecen reflejar la restringida experiencia de las relaciones personales que tienen los autistas. Parece que les falta la relación corporal, especialmente afectiva sobre la que basar un conocimiento de las personas. Este déficit puede extenderse a un reconocimiento limitado de los demás como agentes, de forma que adquieren un conocimiento de personas altamente impersonal.
EL MUNDO SOCIAL DEL AUTISTA ADULTO
En general, el autista adulto sólo muy recientemente ha comenzado a recibir atención de los investigadores. Y, sin embargo, qué duda cabe que el autista adulto requiere una atención especial por dos razones: en primer lugar, porque se suele reconocer que el síndrome evoluciona, es decir que, conductualmente, el sujeto autista muestra cambios, aunque éstos no siempre estén bien definidos; y en segundo lugar, porque las necesidades educativas de los adultos autistas pueden ser diferentes de los de la etapa escolar. Una correcta comprensión de la problemática del autista adulto es fundamental para implementar servicios y centros educativos adecuados.

Por lo general, con la edad mejora el contacto con el medio y pierde parte de su indiferencia hacia las personas, pero persiste su marcada ineptitud social cuando tratan de relacionarse con los demás.

Evidentemente, la respuesta social del niño autista está mediatizada por el desarrollo simbólico lingüístico del sujeto y por la enseñanza recibida. Así, los niños autistas que no poseen lenguaje hablado tienden a tener un pronóstico social pobre, siendo muy pocos los que se ajustan bien socialmente.

Los niños autistas con un leve retraso desarrollan un conocimiento de sus propias limitaciones en la adolescencia. A menudo están angustiados por la falta de conexión entre sus deseos de hacer amistades y su incompetencia para las relaciones sociales; por ello, es útil un enfoque psicoterapéutico que les ayude a comprender y asumir sus emociones y a encontrar la manera de enfrentarse a sus incapacidades.

En la medida en que el nivel cognitivo simbólico lo permite, van desarrollando conductas sociales más complejas, como juegos muy simples de interacción, conductas de cooperación o competencia, desarrollo de la habilidad de engaño, chistes..., pero siempre bajo el común factor de la ingenuidad.

En muchos casos, la correcta enseñanza durante los años escolares ha contribuido, en buena medida, a corregir la magnitud de las alteraciones sociales que el sujeto podía mostrar. Así, aun en los niños más gravemente retrasados, es posible conseguir la eliminación de conductas sociales patológicas y alcanzar una tasa aceptable de contacto ocular e, incluso, una aceptación del contacto corporal.

En todos los casos, la conducta social estará determinada por cierta rigidez o ritualismo, que hace que no exista uno de los principales rasgos distintivos de lo social: su espontaneidad, su flexibilidad, su capacidad de nuevas interacciones.

El autista, invariablemente, sigue percibiendo la relación social como un esfuerzo, un trabajo para el que puede estar entrenado, pero que no le reporta ninguna satisfacción. Así, no iniciarán ellos una conversación y, a menos que se le pregunte, no participará, y lo hará de una manera obsesiva haciendo inagotables variaciones sobre el tema.

La transición de la etapa escolar al trabajo es normalmente difícil hasta para un autista que ha hecho muchos progresos. En casi todos los casos, sus logros educacionales y sus trabajos han tenido que ser menos exigentes de lo que indicaba su cociente intelectual. Esto es debido a que si bien, pueden hacer el trabajo, les falta la flexibilidad e iniciativa requeridas para trabajos de alto nivel. El éxito en el trabajo depende de una rutina regular.

La experiencia clínica con autistas inteligentes proporciona constantes referencias a las dificultades de adaptación social, no consiguen entender los motivos o intenciones de la gente y son incapaces de anticipar conductas en los demás.
INTERVENCIÓN SOCIAL EN AUTISMO INFANTIL
Aunque los déficits sociales son los síntomas que dan nombre al síndrome de autismo y aunque originan unas discapacidades persistentes y fundamentales para la implantación de cualquier nuevo aprendizaje, este tipo de objetivo terapéutico ha sido menos estudiado.

Entre otras, existen dos poderosas razones para este desconocimiento y también para situar exactamente la importancia de esta área terapéutica:

En primer lugar, los autistas no son un grupo homogéneo, ni en cuanto a resultados, ni por sintomatología presente. Aunque todos tienen alteraciones sociales, éstas varían de un niño a otro y su evaluación es importante de cara al pronóstico. Factores como edad, inteligencia no verbal, nivel lingüístico, etc., mediatizan los resultados en conducta social.

En segundo lugar, es bien conocido por aquellos que trabajan con niños autistas, como la mayor parte de las técnicas terapéuticas de modificación de conducta, lúdicas, logopédicas, etc., requieren una adecuación especial a esos niños.

El problema para los niños autistas reside, por un lado, en su falta de acercamiento social, y por el otro, en su falta de respuesta a las iniciativas de los demás hacia ellos. La solución está en que los padres o terapeutas tienen que hacer una intrusión deliberada en las actividades solitarias del niño autista, de manera que al niño se le debe implicar con otras personas para que haga sus actividades preferidas. Por supuesto, esto debe ser hecho de manera que haga la interacción social agradable al niño. Pero el objetivo es estructurar interacciones, de manera que sean recíprocas y sociales en vez de solitarias.

Hasta ahora, el trabajo sobre las incapacidades sociales que se refieren a las dificultades para experimentar empatía, en reconocer claves socio-emocionales o responder a iniciativas sociales es muy limitado y disperso. Sin embargo, hay evidencia de que la estructuración activa de experiencias sociales puede llevar a una mejora significativa en las interacciones sociales de los niños autistas.

Se obtienen más y mejores respuestas sociales de los autistas cuando las otras personas son directivas y persistentes en su juego con ellos. En general, es más probable que los adultos, en vez de los niños, tomen los pasos necesarios para implicar a los autistas en las interacciones sociales, y esto, por la falta de respuesta social del niño autista a las interacciones de los demás.

A continuación se reflejan algunas claves que pueden ser determinantes para la intervención social en niños autistas:
El entorno
La observación clínica y estudios experimentales coinciden en que la enseñanza sistemática en un entorno ordenado es más eficaz que los enfoques permisivos y más libres. Los ambientes ordenados aumentan las posibilidades de aprendizaje, disminuyen el aislamiento y las estereotipias.

Programas de intervención social
El objetivo de los programas de intervención social en autismo infantil es estructurar y fomentar interacciones, de manera que sean recíprocas y sociales en vez de solitarias. El tratamiento de las pautas de interacción, la construcción de programas específicos diseñados para que el niño aprenda a desarrollar índices en situaciones de relación, a coordinar esquemas de interacción entre sí y con esquemas de acción, a anticipar procesos interactivos y, desde luego, a preferir a las personas y armonizar sus respuestas con las de ellos, puede acercarnos a una intervención terapéutica más eficaz con los niños autistas.

El ambiente familiar
Hay que tener presente que el niño se mueve en un entorno familiar que no siempre es el idóneo para su desarrollo, por lo que se debería orientar a la familia en su relación con el niño, así como establecer programas en el aula que favorezcan la relación en el hogar.

Relación niño-terapeuta
En el aprendizaje va a jugar un papel decisivo la motivación que tengan el niño y el terapeuta de establecer una relación, siendo muy importante de cara al niño, tanto la claridad de los objetivos que se pretenden conseguir, como el contar con información detallada de los gustos del niño en cuanto a actividades, juegos e intereses sociales en general.
Analizadas las principales claves de intervención, se incluyen, a continuación, algunos ejemplos de técnicas de tratamiento y su descripción:
Técnicas de DRO y DRI
Llamamos técnicas DRO o refuerzo diferencial de otras conductas, a aquellos refuerzos que otorgamos a las conductas cuya tasa queremos incrementar, para así disminuir otras que no son adecuadas y que se relacionan con éstas. Ejemplo: para disminuir conductas agresivas se pueden reforzar los acercamientos adecuados hacia las personas.

Las técnicas DRI o de refuerzo diferencial de conductas incompatibles consisten en reforzar conductas que son físicamente incompatibles con la conducta que queremos disminuir. Ejemplo: si queremos disminuir la excitación, podemos reforzar al niño en aquellos momentos que esté relajado, teniendo de antemano unos criterios de lo que puede ser la conducta de relajación como la postura de brazos y piernas, gestos de la cara, etc.

Técnicas de reforzamiento positivo
Para lograr una interacción social adecuada debemos reforzar aquellas conductas que impliquen intercambio social, como son: contacto ocular, sonrisa social, acercamiento, contacto físico, verbalizaciones o sonidos con intencionalidad dirigida a personas. También podemos atribuir intención de relación a conductas que en un principio no la tienen y de esta manera convertirlas en intencionales. Ejemplo: si un niño tiende a golpear de forma estereotipado el brazo del adulto, éste puede comportarse "como si" realmente el niño le tocase para pedirle algo concreto (ejemplo, jugar con él) y de esta manera siempre que se dé esta conducta, el adulto responderá consistentemente y jugará con el niño, convirtiendo el golpeteo en el brazo en una petición de acción.

Técnicas de control de estímulos
Son todos aquellos mecanismos que empleamos para que el niño, a través de una estimulación sensorial (visual, auditiva, táctil...), perciba el ambiente como algo estructurado y pueda tener conocimiento de lo que ocurre en su entorno, en la medida de sus capacidades. También se utilizan para que el niño tenga una predisposición hacia la actividad que se va a realizar. Ejemplo: si utilizamos la música como mecanismo de control estimular, podemos emplear música suave si queremos producir un efecto relajante en el ambiente y una música alegre (ejemplo: canciones infantiles) si lo que queremos es un ambiente para una sesión de juegos en grupo. De esta misma manera podemos emplear las luces, los colores, e incluso, los olores.

Técnicas de encadenamiento hacia atrás

Estas técnicas son utilizadas, sobre todo, para conseguir un aprendizaje sin error, junto con el desvanecimiento de la ayuda otorgada. Consiste en realizar toda la acción que quieres enseñar con el propio cuerpo del niño, mediante instigación, como si él mismo fuera el que lo realizase solo. Poco a poco se le deja al niño que realice la última parte de la acción y se van desvaneciendo las ayudas a medida que el niño va realizándolo solo, siempre del final hacia el principio.

Técnicas de role playing
Consistentes en ensayos de conducta fuera de su situación real, se actúa "como si...". Para ello es conveniente contar con un magnetófono o un vídeo para que el niño, además de haber ensayado la conducta que tiene que realizar, tenga posibilidades de oírse o verse según el caso. También puede aprovecharse el refuerzo positivo ante la visión (video) de su propia conducta adecuada. Ejemplo: antes de que el niño salga del aula para realizar un recado, puede ensayarlo con un compañero, verse después en el vídeo y después ir a ejecutar la acción real.