Cada vez más centros optan por la opción de no sacar del aula ordinaria a los alumnos con NEAE, y que sean los maestros de PT o AL, o un segundo docente, los que entren en las aulas a ofrecer los apoyos necesarios para que se produzca un aumento de la participación de los mismos en las dinámicas de clase.
La Docencia Compartida
Dentro de las estrategias que se proponen para que la inclusión de los alumnos en las aulas se consiga de una forma eficaz para todos (enseñanza personalizada, multinivel, ABP, Bloom, Flipped...), existe una que debe ser la base de todo planteamiento que cualquier centro comience a hacerse para lograrlo: la docencia compartida.
No obstante se debe aclarar que la docencia compartida, por sí sola, no propiciará situaciones de inclusión real en el aula, ya que deben ir aparejadas de otras propuestas de trabajo que faciliten esta empresa.
La inclusión de los alumnos con NEAE pasa por renunciar a toda o a parte de la atención que reciben en las aulas de Apoyo a la Integración. Esta renuncia exige que los centros modifiquen su organización de los apoyos y refuerzos haciendo un giro hacia la "inclusión" de un segundo docente en el aula que apoye en las tareas que los discentes tienen encomendadas, reduciendo las barreras que determinados alumnos puedan encontrar en ellas.
Desde esta perspectiva debemos ir tomando conciencia de que la docencia compartida en las aulas se torna como una medida imprescindible para la atención justa y equitativa de todo el alumnado, pero ¿cómo debemos plantearnos este trabajo conjunto en el aula?
Hoy me gustaría ofreceros algunas claves sobre la DOCENCIA COMPARTIDA.
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